Renovar y fortalecer tu cabello


Una de las principales preocupaciones de las mujeres es la caída de cabello, la aparición de caspa o el cabello quebradizo o reseco pues este es un componente importante de la belleza femenina. No hay en el mundo una mujer que se considere hermosa que no tenga un cabello fuerte, sedoso y brillante.
A menudo compramos diversos productos para otorgarle suavidad y brillo a nuestro cabello, como shampoos con vitaminas, cremas para peinar, reacondicionadores, mascarillas de vitaminas, etc. Sin embargo, contrariamente a lo que la mayoría puede pensar, es la dieta diaria la que ayuda a mantener un cabello de impacto.

Problemas capilares
Los problemas más comunes en las mujeres son el exceso de grasa, la sequedad, la caída del cabello, la caspa intensa, el cabello quebradizo, la decoloración sin tintes, etc.
Si bien es cierto que los orígenes de los estos problemas pueden ser diversos como el estrés, los efectos secundarios de las medicinas, enfermedades, etc. en mayor medida se deben al desbalance de nutrientes en nuestro organismo.
El cabello está compuesto por minerales, vitaminas como la A, la B, la biotina, la C, el cobre, el hierro, el zinc, proteínas, y agua, por lo que corregir los desbalances de estos pueden redundar en la recuperación de un cabello seco y quebradizo y convertirlo en fuerte y brillante.
Nutrientes básicos
El consumo de ácidos grasos esenciales (uno de ellos el omega 3), presente en los pescados azules, en el aceite de semillas y de oliva, y en los frutos secos, en especial las nueces, evitarán que el cabello se seque y envejezca por sus efectos antioxidantes en el organismo.
Las vitaminas B son una fuente importante de nutrientes. La B2 fortalece la fibra capilar y se encuentra en la levadura de cerveza, la leche y las legumbres; la B6 controla la producción de grasa en el organismo y la encuentras en los cereales integrales, la naranja y el plátano y los vegetales.
La B7, que se encuentra en el yogurt, las legumbres y el melón, ayuda a su crecimiento; en tanto que la B8, evita su caída y la consumes en la yema de huevo, el tomate, la soya y la levadura de cerveza.
La B9 o ácido fólico, se ubica en la alfalfa, el germen de trigo, la zanahoria, el tomate y el salvado de trigo, y es la encargada de proteger el color natural de tu cabello.
El azufre que consumimos en el huevo, la cebolla, los ajos y los espárragos, nos ayudan a dar brillo al cabello; el zinc, presente en los frutos secos como el maní, las pecanas y nueces, aportan al crecimiento del cabello, en tanto que la vitamina E brinda protección contra los rayos UVA y evita la acción de los radicales libres.

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Categoría: Belleza.




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