Tomates en conserva en casa: óptimos para nuestra salud


Si eres como yo, que alguna vez te has seducido con la posibilidad de fabricar tus propias conservas de alimentos, seguramente te has interesado en nuestro post anterior acerca de los tomates en conserva. Como dice el título, tú mismo puedes hacer tus propios tomates conservados en casa, sin necesidad de  una olla de presión. ¿Aprendemos cómo?
Ten a mano algunos limones pues habrá que añadir un poco de zumo de limón o lima para hacer el proceso.

Primer paso:

Elige tomates frescos libres de grietas, manchas o moretones; lávalos  y ponlos a preparación siguiendo las siguientes instrucciones:
-Sumergir los tomates en agua hirviendo durante 1 minuto, o hasta que la piel comienza a agrietarse. La mejor manera de hacerlo colocando los tomates en una cesta de metal, colador de metal, o simplemente paquete de gasa. -Después de sacar del agua hirviendo, inmediatamente sumerge los tomates en agua helada. Las pieles ahora deben deslizarse con facilidad.
-Quita la piel, corta los tomates y las semillas.

Segundo paso:

Se trata del envasado y deberás  contar con frascos bien lavados (en lo posible esterilizados) y sus respectivas tapas; además escoger uno de estos dos métodos: el frío o el caliente.
El proceso de esterilizar los frascos es muy sencillo, pero sí o sí debes respetarlo pues omitirlo arruinará todos los demás esfuerzos y no podrás consumir tus conservas. Puedes hacerlo por ebullición, o en el lavavajillas.

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Categoría: Recetas Saludables.




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