Anomalías congénitas del pancreas


Es frecuente encontrar restos pancreáticos ectópicos a lo largo de los derivados del intestino primitivo ante­rior, como el estómago y el duodeno y a lo largo del yeyuno, íleon y colon.’ Su origen se desconoce, pero una posible explicación sugiere una interacción abe­rrante entre el epitelio y el mesénquima que conduce a la diferenciación cruzada de epitelio embrionario hete­rotópico en epitelio pancreático. Los restos ectópicos casi siempre son asintomáticos y se encuentran de manera incidental en la laparotomía. Pueden identifi­carse como tejido pancreático porque la superficie tie­ne la misma apariencia acinar granular. Estos restos pancreáticos ectópicos casi nunca se inflaman, tal vez porque contienen numerosos conductos pequeños de drenaje en lugar de un conducto grande, que podría obstruirse. En ocasiones, un resto pancreático ectópico produce obstrucción o hemorragia. Cuando se encuen­ tra durante la laparotomía, es probable que deba extir­parse, a menos que esto conlleve un riesgo notable de morbilidad.

Se piensa que el páncreas anular es resultado de la rotación defectuosa de la yema pancreática ventral en su trayecto alrededor de la cara posterior del primor-dio duodenal. El duodeno está rodeado y obstruido con tejido pancreático normal que contiene acinos, conduc­tos e islotes de Langerhans funcionales.’ La principal teoría patogénica postula que la mitad de la yema ven­tral migra en sentido anterior y la otra mitad se despla­za hacia atrás. Los conductos de drenaje de este siste­ma son variables y complejos. La importancia clínica depende sobre todo de la obstrucción duodenal.

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Categoría: Pediatría.




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