Apendicectomía incidental


La apendicectomía incidental se realiza pocas veces, excepto en el paciente que se somete a laparoscopia sin que se encuentren otras causas evidentes de dolor en el cuadrante inferior derecho.

Cualesquiera que sean las razones para el índice decreciente de la apendicectomía incidental, los informes en los que se describe el uso del apéndice para otros procedimientos justifica dejarlo en su sitio. El apéndice puede usarse como medio para aplicar un enema anterógrado en un individuo que necesita lavados colónicos.

Después de poco tiempo, este procedimiento puede sustituirse por la cecostomía percutánea, lo cual evita el uso del apéndice. Se han descrito otras aplicaciones innovadoras para el apéndice normal como conducto. También hay casos en los que se empleó para sustituir un uréter y para la ureteroplastia. Se emplea como conducto biliar para casos de atresia biliar y quiste del colédoco y como conducto para derivación urinaria en la reconstrucción de la extrofia cloacal.

Otra aplicación es su uso como vía entre la vesícula biliar y la pared abdominal en un lactante con síndrome de Alagille. Un nuevo uso del apéndice normal en el recién nacido es la irrigación en caso de íleo por meconio. La aplicación más común es el conducto para la cateterización continente de la vejiga.

El apéndice también puede extirparse en pacientes que son intervenidos por otro trastorno, como la enfermedad de Crohn. Realizado para evitar la confusión en el diagnóstico de la enfermedad de Crohn ya que ésta puede aparentar ser una apendicitis.

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Categoría: Pediatría.




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