Apendicitis perforada o rota


Mientras más joven sea el paciente, mayor es la probabilidad de que el apén­dice se rompa. Hay informes de perforación apendicu­lar, aun en lactantes prematuros. Estos sujetos están mucho más graves y sufren mayores deficiencias de líquidos que el enfermo con apendicitis aguda. El au­mento de la temperatura es más intenso. Después de establecer el diagnóstico, deben dedicarse varias horas a la reanimación vigorosa con líquidos intravenosos y el tratamiento antibiótico adecuado. Se coloca una son­da nasogástrica y se descomprime el estómago, tanto antes como después de la operación. La intervención quirúrgica se realiza cuando el paciente está hidratado y el cuadro va en descenso. El tratamiento no quirúrgi­co de la perforación apendicular se discute más ade­lante.

Por lo regular, se ingresa al abdomen a través del mismo tipo de incisión efectuada para la apendicecto­mía aguda. Después del ingreso al abdomen es posible que el pus esté contenido por el epiplón o las vísceras adyacentes. El cirujano casi siempre moviliza el apén­dice con el dedo y es imposible evitar que el pus con­tamine la herida. Una vez que se aspiran del área el pus y al líquido infectado, no es raro encontrar un fecalito en el sitio de la perforación o libre en el cua­drante inferior derecho. No es necesario desbridar las áreas de flemón ni debe intentarse retirar el exudado fibrinopurulento de la cavidad peritoneal. En algunos casos, a causa de la participación cecal en el proceso inflamatorio, es imprudente o imposible hacer más que ligar la base del apéndice. Es muy raro que no se en­cuentre el apéndice, pero de ser así es mejor colocar un drenaje y tratar esta masa inflamatoria en “forma no quirúrgica”. Tal vez lo mejor para la cavidad de un abs­ceso sea drenarla con el instrumento de drenaje que el cirujano prefiera.

Hay poca evidencia que indique que algo más que la aspiración del pus de las cuatro áreas abdominales prin­cipales ayude a la prevención de la infección posope­ratoria (flemón o absceso). El lavado peritoneal con o sin antibióticos o solución salina no disminuye gran cosa la incidencia de sepsis intraabdominal. En for­ma similar, los intentos para “drenar” la cavidad peri­ toneal no generan una diferencia estadística de la dis­minución de sepsis peritoneal o de la herida.

La evolución posoperatoria se prolonga según sean la contaminación abdominal y el retorno de la función intestinal. El tratamiento antibiótico triple debe con­tinuarse por un mínimo de cinco días. Si el sujeto no tiene fiebre y elimina flatos, pueden suspenderse los tres antibióticos. Es razonable que el individuo salga del hospital el sexto día, si se ve bien.

El índice de complicaciones posoperatorias es más alto en el paciente con perforación apendicular y fluc­túa desde la infección de la herida hasta el absceso intraperitoneal y obstrucción intestinal.

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Categoría: Pediatría.




One Response to “Apendicitis perforada o rota”

  1. elias Dice:

    Hola muchas gracias por su atencion.
    Acabo de ser operado de apendice rota dure 13 dias con la ruptura y fue un milagro que este con vida dice el doctor mi pregunta es: debo de llevar una dieta especial ya que mi cirujano me dijo que yo podia comer de todo sin ningun problema pero ya tengo casi 4 semanas y mi estomago esta muy inflamado y me preocupa mucho…fui operado aqui en california y por motivos del sistema me es casi imposible hablar con el doctor…gracias


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