Criterios para evaluar un trasplante de hígado


El principal objetivo del proceso de selección es iden­tificar a los pacientes que requieren o se beneficiarían del trasplante ortotópico de hígado y cuándo debe lle­varse a cabo dicho tratamiento. La evaluación debe enfocarse en la identificación del deterioro progresivo de la función hepatocelular, hipertensión portal y he­morragia digestiva o deficiencia nutricional y de creci­miento. La referencia para el trasplante de hígado debe indicarse cuando exista deterioro progresivo y antes del desarrollo de complicaciones que pongan en riesgo la vida.

Las situaciones clínicas que obligan con más frecuen­cia a la evaluación del trasplante en niños pueden cla­sificarse como sigue: a) enfermedad hepática primaria progresiva con insuficiencia hepática como pronóstico esperado; b) enfermedad hepática estable con morbili­dad considerable o mortalidad conocida; c) enferme­dad metabólica de origen hepático, y d) insuficiencia hepática fulminante de causa conocida o desconocida. Raras veces, los pacientes con afección hepática secun­daria a una enfermedad sistémica, como la fibrosis quística, o con un tumor maligno primario del hígado se consideran candidatos para el trasplante pediátrico.

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Categoría: Pediatría.




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