Enfermedad por úlcera péptica en niños


Las úlceras en el estómago y duodeno son infrecuen­tes en los niños, pero la incidencia muestra un ascenso claro. La enfermedad por úlcera péptica en niños se dividió en primaria y secundaria con base en la fi­siopatología.

La enfermedad ulcerosa primaria ocurre en niños sin que haya otra enfermedad sistémica subyacente, algún padecimiento agudo ni factores extrínsecos, como los medicamentos inductores de úlceras. Por lo gene­ral, las úlceras primarias se localizan en el duodeno, pero pueden encontrarse en el conducto pilórico y las más de las veces se desarrollan en niños mayores y adolescentes. Con frecuencia existe un antecedente fa­miliar de enfermedad ulcerosa péptica.Las úlceras gástricas primarias son raras.

La enfermedad ulcerosa secundaria se desarrolla en presencia de una enfermedad sistémica subyacente o estrés o bien se relaciona con fármacos. Los traumatis­mos encefálicos, quemaduras, sepsis, hipoxia neonatal y ciertos medicamentos (incluidos los antiinflamato­rios no esteroides y esteroides) son las causas recono­cidas de las úlceras. Los trastornos publicados que elevan la incidencia de úlcera péptica en niños incluyen la mastocitosis sistémica, “seudosíndrome” de Zollin­ger-Ellison, fibrosis quística, enfermedad de células falciformes, diabetes dependiente de insulina y enfer­medad de Crohn gastroduodenal.

Se ha logrado un avance significativo en la compren­sión de la fisiopatología de la enfermedad ulcerosa pri­maria en niños con la identificación de la infección por H. pylori como agente etiológico.Este micro­organismo es un bacilo gramnegativo flagelado produc­tor de ureasa cuya presencia se vincula con gastritis crónica y enfermedad por úlcera duodenal. En la gas­tritis por H. pylori, la mucosa desarrolla un infiltrado inflamatorio crónico que puede ser grave y la presen­cia de nódulos con hiperplasia linfoide resulta un ha­llazgo característico en las biopsias endoscópicas. Mu­chos estudios han confirmado las observaciones de que la colonización por H. pylori de la mucosa gástrica en estas situaciones se relaciona con gastritis crónica en niños.Además, existe un nexo claro entre el desarrollo de una úlcera duodenal y la gastritis por H. pylorf en la misma poblaoión.1Se conocen informes de gastritis por esta bacteria en 90 a 100% de los pa­cientes pediátricos con úlcera duodenal. Si se trata la infección con antibiótico y se elimina de la mucosa gástrica, el índice de recurrencia para la úlcera duode­nal disminuye en forma significativa. El régimen más efectivo contra H. pylori es el tratamiento triple con un compuesto de bismuto, tetraciclina y metronidazol durante una a cuatro semanas. La amoxicilina o ampi­cilina pueden sustituir a la tetraciclina, si fuera nece­sario. Sólo los niños con enfermedad gastroduodenal activa e infección por H. pylori confirmada deben reci­bir este tratamiento.

Aunque hay evidencia importante de una relación entre la infección mencionada y la gastritis antral en la úlcera duodenal infantil, no existen demasiados hallaz­gos que vinculen esta infección con la formación de úlceras gástricas en la población pediátrica.143 Además, no hay datos que relacionen la infección con el dolor abdominal recurrente en niños.143,144

Cuando el proceso patológico no opone complica­ciones, el tratamiento médico es efectivo para las úlce­ras duodenales, tanto en adultos como en niños. En general, cerca del 80% de las úlceras cicatriza con des­aparición de los síntomas luego de ocho semanas de tratamiento médico. Los fármacos efectivos para indu­cir la cicatrización de úlceras gástricas y duodenales incluyen compuestos neutralizadores de ácido (anti­ácidos), supresores del ácido (bloqueadores H2 y blo­queadores de la bomba de protones) y resinas protecto­ras de la mucosa (sucralfato). También deben tratarse los trastornos subyacentes que conducen al desarrollo de una úlcera secundaria. El tratamiento coadyuvante concomitante para la infección por H. pylori ya se dis­cutió antes. Aunque es probable que la profilaxis de las úlceras por estrés con antagonistas de los recepto­res H2 sa efectiva en la población pediátrica, aún no se ha probado el tratamiento.1

La intervención quirúrgica en los niños casi siempre está indicada en el tratamiento de las complicaciones agudas de la úlcera péptica, como la hemorragia masi­va o la perforación. La obstrucción o intratabilidad son raras en niños. Aun en presencia de hemorragia signi­ficativa, el tratamiento inicial debe ser médico porque la mayoría de los episodios hemorrágicos del tubo di­gestivo superior en niños se detiene en 24 a 48 ho­ras.146 Las indicaciones para intervención quirúrgica en niños con hemorragia persistente no están bien defini­das y son variables, desde un requerimiento de trans­fusión de la mitad del volumen sanguíneo total calcu­lado en ocho horas hasta un volumen sanguíneo total en 24 horas. La mayor parte de las conductas terapéu­ticas se deriva de las experiencias con los adultos.

La intervención quirúrgica en niños con úlcera pép­tica también es una extrapolación de la experiencia con adultos. Las opciones incluyen vagotomía troncal y piloroplastia; vagotomía troncal y antrectomía con gastroduodenostomfa o gastroyeyunostomía; o vagoto­mía gástrica proximal. Se sabe poco acerca de las im­plicaciones de estos procedimientos a largo plazo en los niños. En caso de enfermedad por úlcera péptica hemorrágica en lactantes y niños pequeños que requie­re tratamiento quirúrgico, está indicada la sutura sim­ple de la úlcera combinada con terapéutica médica.Por lo regular, estas úlceras se localizan en el estómago y rara vez ameritan resección. En el niño mayor, las úlceras gástricas son infrecuentes y habitualmente res­ponden al tratamiento farmacológico. Una úlcera con hemorragia activa en el niño mayor suele identificarse en el duodeno y el mejor tratamiento es la ligadura del lecho ulceroso y un procedimiento quirúrgico para re­ducir el ácido, como la vagotomía y la piloroplastia. Puede considerarse la vagotomía gástrica proximal com­binada con ligadura quirúrgica directa de la úlcera. En caso de úlcera duodenal perforada, la técnica de elec­ción es el cierre simple de la perforación con un par­che epiploico seguido de tratamiento médico posope­ratorio.

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Categoría: Pediatría.




2 Responses to “Enfermedad por úlcera péptica en niños”

  1. Haganle examenes de S Dice:

    Haganle examenes de” S ” ahi saldra todo.


  2. Yris Quijano Dice:

    Mi sobrina tiene 8 años de edad, y tiene varios episodios de intenso dolor de estomago y no puede comer “NADA”, todo lo vomita, su estomago no lo resiste, acompañado en las mañanas por Fuertes Dolores de cabeza. Los doctors no le han encontrado nada hasta el momento en los examenes de sangre. el lunes 17 de Junio le haran una endoscopia.
    Algun consejo??? de lo q puede estar sucediendole??
    Q tan comun es q a un niño le de ulcera gastrica??
    Gracias!! cualkier consejo se los agradeceria.
    Yris Quijano


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