Estenosis o atresia intestinal


Los defectos congénitos de continuidad del intesti­no se dividen en estenosis o atresia, desde el punto de vista morfológico, y constituyen una de las causas más frecuentes de obstrucción intestinal neonatal.

La atresia pilórica es rara y tiene tendencia familiar, además de una relación bien documentada con la epi­dermólisis ampollar.

La atresia duodenal congénita se presenta una vez en cada 2 500 nacimientos, aproximadamente, se rela­ciona con el síndrome de Down y es más frecuente en poblaciones con alto índice de consanguinidad. Aun­que se describió por primera vez en el siglo XVIII, no fue sino hasta el primer decenio del siglo XX que em­pezó el tratamiento quirúrgico con la gastroyeyunosto­mía. En la actualidad, la norma es la duodenoduode­nostomía, con o sin duodenoplastia reductora.

La mayoría de las atresias o estenosis yeyunoileales se debe a isquemia intrauterina. La incidencia de atre­sia yeyunoileal se acerca a uno por cada 1 000 naci­mientos. La primera reparación quirúrgica de una atresia intestinal tuvo lugar en 1911. Durante 38 años (1959 a 1997), se trató a 426 recién nacidos con atresia y estenosis intestinales en el Red Cross Children’s Hospital en Cape Town, Sudáfrica: dos pilóricas, 166 duodenales, 179 yeyunales, 71 ileales y ocho colónicas.

Las atresias yeyunoileales y colónicas pueden pre­sentarse en forma simultánea en el mismo paciente, pero rara vez en conjunto con atresia duodenal. Uno de los 250 pacientes con atresias del intestino delgado también tenía atresia duodenal y tres atresia colónica relacionada.

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Categoría: Pediatría.




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