Hemangiomas subglóticos en recién nacidos


 

Estas anormalidades rara vez se presentan al nacer pero se desarrollan en el transcurso de los dos prime­ros meses de vida. La mitad de los individuos con un hemangioma subglótico también tiene hemangiomas cutáneos. El 85% de los hemangiomas subglóticos se presenta en personas menores de seis meses de edad con una preponderancia de 2:1 de mujeres. Se observa una fase de crecimiento rápido, que suele remitir alre­dedor del año de edad, y una fase de resolución lenta durante un periodo de años. Casi todos los hemangio­mas que involucionan se resuelven por completo cuan­do el niño llega a los cinco años de edad.

La agitación y la excitación causan ingurgitación vascular, que aumenta el grado de alteración de las vías respiratorias y se presenta estridor inspiratorio. No so­brevienen cambios en la voz. Con el crecimiento de la lesión se desarrolla estridor bifásico. No es rara la in­suficiencia respiratoria aguda.

Las imágenes radiológicas del cuello muestran a menudo un estrechamiento subglótico asimétrico en la placa anteroposterior y una masa subglótica posterior en la imagen lateral. El diagnóstico definitivo requiere microlaringoscopia y broncoscopia. La lesión suele ser de color rosa a azul y aparece como una masa submu­cosa lisa con grados variables de inclusión de las vías respiratorias. Los hemangiomas surgen con frecuencia de la superficie posterolateral de la subglotis . Por lo general están bien delimitados, aunque en casos raros son difusos y se extienden fuera de la laringe para incluir la tráquea cervical. El aspecto endos­cópico de la lesión es típico y confirma el diagnóstico; además, puede comprimirse con facilidad. Se recomien­da la biopsia sólo cuando hay duda acerca del diagnós­tico, como en los casos en que el aspecto endoscópico es atípico o se observa una conducta agresiva.

Los hemangiomas subglóticos exigen algunas veces cierta forma de tratamiento quirúrgico. La terapéutica expectante se acompaña de una mortalidad del 50%. La evolución de la anomalía es la resolución completa con una laringe de función normal. En muchos casos, la mejor modalidad terapéutica es una traqueotomía para derivar la obstrucción mientras regresa de manera espontánea la lesión. Cuando es aconsejable una inter­vención, el láser de CO, tiene la capacidad de reducir el tamaño del hemangioma y causar muy poco edema y lesión de tejido adyacente. Los tratamientos con láser deben llevarse a cabo en forma muy cautelosa para ate­nuar el peligro de inducir estenosis subglótica.

El láser de CO, es muy eficaz en el tratamiento del hemangioma capilar. El cavernoso tiene vasos que es­tán más allá de la capacidad de coagulación del láser y puede ser problemática una hemorragia.

En el tratamiento del hemangioma subglótico pue­den ser útiles los esteroides. Se sabe que los corticoste­roides ocupan sitios receptores del estradiol y por tan­to inhiben cualquier función de apoyo que tenga este último en el crecimiento del hemangioma. Los esteroi­des también pueden sensibilizar la microvasculatura a vasoconstrictores endógenos circulantes y conducir a su involución espontánea. Una dosis diaria de fosfato sódico de dexametasona (1 mg/kg/día) durante siete días, seguida de un programa de disminución gradual lenta hasta una dosis mínima administrada cada 72 horas, puede modificar la fase proliferativa de desarrollo del hemangioma.

Asimismo, cuando se trata a un paciente sin traqueo­tomía es posible utilizar esteroides además de técnicas láser e intubación combinadas. Se trata el hemangioma con láser de CO, y se intuba al enfermo en el posopera­torio durante cerca de una semana. En este periodo se administra fosfato sódico de dexametasona en dosis de 1 mg/kg/día para inducir la involución. A continuación se indica el tratamiento repetido con láser según se requiera y se suspenden los esteroides después de la primera semana.

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Categoría: Pediatría.




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