Obstrucción intestinal y la apendicitis


 

Un estudio de los cirujanos pediatras estadouniden­ses mostró en 1997 que el problema de un fecalito rete­nido después de apendicectomía es significativo, mór­bido y costoso. Casi 80% de los pacientes pediátricos con fecalitos retenidos tiene síntomas. El 70% presenta fiebre y el 55% refiere dolor abdominal. El 43% de es­tos cuerpos es visible en la radiografía. A menudo se observa una masa inflamatoria o absceso y el tratamien­to es la extracción quirúrgica.

Para el sujeto asintomático con un fecalito identifi­cado en forma incidental, parece razonable la observa­ción periódica con radiografías abdominales. Si apare­cen dolor y sensibilidad en el cuadrante inferior dere­cho del abdomen, está indicada la apendicectomía.

Existen tres tipos de obstrucción intestinal que sue­len relacionarse con la apendicitis:

Cerca del 50% de los recién nacidos y lactantes con rotura apendicular padece obstrucción del in­testino delgado (Alloo J, Shilyansky J, Gerstle JT y col., datos no publicados, 1997). Un porcentaje menor de los niños mayores evidencia un cuadro similar. Estos individuos no pueden tratarse sin intervención quirúrgica y deben llevarse al qui­rófano después de la reanimación adecuada.
El tipo más frecuente de obstrucción intestinal después de la apendicectomía es el íleo posope­ratorio, que muchas veces se relaciona con la morfina y casi siempre dura poco tiempo. Se ne­cesitan descompresión nasogástrica y paciencia para que se reanude la función intestinal. Mien­tras más tiempo persista la obstrucción, mayor es la probabilidad de que se deba a un proceso in­flamatorio intraabdominal. La tomografía compu­tadorizada demuestra un absceso, el cual debe drenarse . Es raro que se diagnostique la intususcepción posoperatoria antes del trata­miento quirúrgico de la misma.
Existe una incidencia de obstrucción adhesiva posoperatoria en niños después de laparotomía por cualquier razón. El 8% de estas obstruc­ciones se produce en los dos años siguientes a la operación original. Mientras más tiempo tarde en presentarse la obstrucción adhesiva, menos proba­ble es que se alivie con la simple descompresión.

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Categoría: Pediatría.




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