Resección cricotraqueal parcial con anastomosis en niños


 

Existe una técnica de resección cricotraqueal par­cial con anastomosis primaria de la tráquea en niños. Los mejores candidatos para este procedimiento son quienes tienen ESG grave (grados III o IV) sin afección glótica adjunta y un margen de unos cuantos milíme­tros de vía respiratoria normal entre los pliegues voca­les y la estenosis. Las ventajas de esta técnica incluyen conservar la estructura normal de la laringe, evitar un injerto y obtener un recubrimiento de mucosa de las vías respiratorias casi normal. En la experiencia de los autores no hay problema de daño del nervio laríngeo recurrente o dehiscencia anastomótica.

Cuando es necesario resecar cerca del nivel de los pliegues vocales verdaderos, cabe esperar edema glótico considerable y debe instituirse en el posoperatorio el tratamiento apropiado con una vía aérea (sonda de traqueotomía o sonda T). Puede practicarse una resec­ción cricotraqueal parcial en sujetos con estenosis per­sistente después de intentos previos de reconstrucción de las vías respiratorias o como procedimiento inicial para tratar a un niño con estenosis grave. Si también existe estenosis glótica posterior, quizá sea necesario complementar esta técnica con una segmentación pos­terior del cricoides e injerto de cartílago costal .

La anastomosis laringotraqueal anterior y lateral se efectúan con suturas de polipropileno (Prolene) 3-0. Se colocan entre las astas del cartílago tiroides y los ani­llos traqueales, abajo de la anastomosis, dos o tres su­turas de Prolene 2-0 adicionales para liberar la tensión. Al terminar el procedimiento, se conserva el cuello flexionado con tres suturas cutáneas de Prolene 0 apli­cadas desde el mentón hasta el tórax para evitar que el niño extienda el cuello durante una semana después de la operación. En casos de afección mínima de la glotis y en niños mayores es apropiado un procedimien­to en una etapa con intubación nasotraqueal durante siete a 10 días. En la afección glótica moderada o grave y en niños más pequeños se puede anticipar edema glótico prolongado, de tal manera que se manejan las vías respiratorias con una traqueotomía durante cuatro a seis semanas.

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Categoría: Pediatría.




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