Trasplante de hígado en niños


Pocas subespecialidades han alcanzado mejorías tan notorias en el índice de éxito y supervivencia como el caso del trasplante pediátrico de hígado desde los años 80. A principios de ese decenio los índices de supervi­vencia del 30% limitaron el entusiasmo por esta opera­ción tan costosa y que requería un trabajo sumamente intenso.

La introducción de la inmunosupresión más efecti­va, junto con la depuración de los tratamientos quirúr­gico y posoperatorio de lactantes y niños, mejoró los índices de supervivencia hasta alcanzar casi el 90% en muchos centros especializados en trasplantes pediátri­cos. Cuando se compara con el resultado letal en el mundo entero de los pacientes sin trasplante, no es sorprendente que el trasplante de hígado se haya con­vertido en el tratamiento preferido para muchas enfer­medades hepáticas progresivas.

Con este mejor índice de supervivencia, surgió una mayor necesidad de órganos donadores para el tras­plante, adecuados para receptores pediátricos de todas edades y tamaños. Este amplio espectro de necesida­des, además de la escasez nacional de órganos donado­res, lleva al desarrollo pionero de procedimientos qui­rúrgicos, como el trasplante de hígado con reducción de tamaño, el trasplante de “hígado dividido” y el tras­plante hepático con donador vivo. Sin embargo, la ex­celente supervivencia y disponibilidad de órganos que ofrece el uso complementario de estas alternativas para trasplante no pueden dejar de lado la necesidad de una evaluación completa y aplicación selectiva del trasplan­te de hígado. Este capítulo es una revisión del proceso de selección, preparación preoperatoria, opciones qui­rúrgicas y atención posoperatoria en los trasplantes hepático, renal y pancreático.

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Categoría: Pediatría.




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