Aprenda a retrasar las tomas de la noche de su bebé


Los consejos que vienen a continuación van dirigidos a los padres para quienes es importante que el bebé abandone las tomas de la noche tan pronto como sea posible, es decir, del tercer al cuarto mes. Se trata de lo siguiente: cuando el bebé se despierte por la noche haga todo lo posible para retrasarle la toma. Si el bebé la olvida y se duerme, ya ha recorrido la mitad del camino. Usted puede hacer todo lo que le tranquilice o le distraiga. Como último recurso puede darle té de hinojo calentito o agua, en el biberón. No debe ser ésta la primera ocasión en que dé biberón al bebé criado con leche materna; inténtelo primero de vez en cuando durante el día.

• Ahora necesita a su pareja: como hombre, puede tranquilizar con mucha más facilidad al bebé, justamente por el hecho de no amamantarlo. Cuando el bebé, en brazos de la madre, siente y huele los pechos, le entran, como es lógico, ganas de comer. Los pechos no sólo representan para él una fuente de alimento sino, sobre todo, el agradable placer de mamar.
• Es importante apaciguar la ansiedad del bebé, pero no necesariamente por la noche.
Si usted vive sola y es La que educa al bebé, plantéese quién podría ayudarla por la noche. Quizá tenga alguna amiga que suela acompañarla durante el día. En el caso de que no pueda acudir a nadie, intente esconder los pechos de manera que el bebé no los pueda notar cuando lo coja en brazos. Resulta útil un chaleco sin mangas que tenga un buen forro, o bien un albornoz grueso.

Se hace de La siguiente manera:
• El bebé toma su comida establecida por la noche, antes de que usted se acueste. Si se despierta durante la noche, espere a ver si se tranquiliza por su cuenta.
• Si no lo consigue, acérquese a él e intente que se duerma con palabras, caricias, canciones de cuna, el reloj musical y cosas parecidas, sin sacarlo de la cuna. Es muy práctico balancear al bebé dentro de la cuna-mecedora. Si está al lado de la cama de los padres resultará más cómodo mecerlo, pues usted no tendrá que levantarse.
• Si con estos pasos no obtiene el éxito deseado, tome al niño en brazos. Cámbiele los pañales y acuéstelo de nuevo en la cuna.
• Si el pañal nuevo tampoco le ha servido de nada, camine con el niño en brazos. Evite la postura de darle el pecho. La mejor manera de llevar a su hijo es la posición «Neck-Nestler» (véase explicación al margen). Susurre algo al bebé mientras camina con él en brazos. Cuando le parezca que está a punto de quedarse dormido, devuélvalo con cuidado a la cuna.
• Sólo en el caso de que nada de esto haya servido, déle al bebé un biberón con té de hinojo o agua, que deberá tener preparado, por si acaso, antes de acostarle. Tal vez así deje de llorar y se duerma.
• También se puede dar el caso de que el bebé rechace el té de hinojo o se despierte de nuevo enseguida. En ese caso, habrá usted conseguido, al menos, su primer objetivo: retrasar considerablemente la hora de la próxima toma. Ésa sí la necesita el bebé sin falta. Pero quizá después de esta experiencia, a la noche siguiente coma y duerma más sin despertarse.

Atención: No debe utilizarse este método más de cuatro noches seguidas porque podría ser perjudicial para el bebé.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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