Cuando el bebé ya preparado para obedecer a un horario fijo: Plan diario de sueño


Un bebé de seis meses está ya preparado para obedecer a un horario fijo, aunque es recomendable empezar en el cuarto o quinto mes a introducir de manera progresiva cierta regularidad a lo largo del día. Tan pronto como el bebé muestre una disposición relativamente previsible para aceptar un horario fijo ha llegado el momento oportuno.
Por qué conviene establecer un horario regular
No es posible obligar a nadie a tener sueño. A un adulto le resulta muy difícil evitarlo cuando empieza a sentirlo. Si queremos que un niño se duerma regularmente a una hora determinada es necesario que tenga sueño a esa hora. De modo que da igual lo que se haga —sacarlo a pasear con el coche, colocar su cestita encima de la lavadora en funcionamiento, tenerlo en brazos y cantarle canciones de cuna, ser estricto y dejarlo «sencillamente» gritar-, nada en el mundo puede hacer dormir a un niño si su barómetro psicológico —la temperatura corporal, la cantidad de cortisol, etcétera— indica que está en una fase de vigilia. Por el contrario, el niño se dormirá sin problemas si su reloj interior está puesto a la hora justa de irse a dormir.

¿Es perjudicial alimentar a un bebé cuando él lo exija?
Para adquirir un ritmo biológico, el horario regular en las comidas es tan importante como el horario regular del sueño. Usted se ocupa de que el niño esté hambriento a las horas acostumbradas y pueda comer, así como de que no lo esté a las horas en que el hambre pueda distorsionarle el sueño. Naturalmente, este principio no puede aplicarse desde el primer momento: hasta los tres meses o, en el peor de los casos, hasta el final del primer medio año, los horarios fijos no empiezan a ser cada vez más importantes para el bebé. Hoy se sabe que es una verdadera torpeza alimentar a un recién nacido siguiendo el horario estricto de cada cuatro horas. Los pediatras recomiendan desde hace muchos años que se alimente a los bebés según lo que ellos mismos pidan.

No se puede sobrealimentar a un bebé.
En muy raras ocasiones ocurre que un bebé no coma lo suficiente. Una comadrona o un pediatra se darían cuenta enseguida si siguen el desarrollo del pequeño. El problema más frecuente, en el caso de la alimentación según demanda, es que el bebé coma muy a menudo, pero nunca tanto como para quedar satisfecho y poder pasar sin nada las horas siguientes. Esto significa, por supuesto, que el bebé tampoco podrá dormir lo suficiente. El reloj interior no se puede programar. Posiblemente, el bebé seguirá un ritmo diurno y nocturno del todo caótico.
En este caso, el bebé debe aprender a ingerir auténticas comidas en vez de pequeñas tomas muy seguidas.

Así puede establecer un horario fijo
Hasta ahora, usted estaba acostumbrada a interpretar con acierto las señales de su bebé y a responder a sus necesidades tan pronto como le era posible. Ha llegado el momento de estructurar un poco más su mundo. Esto significa que también para usted habrá una estructura fija. Quizá advierta que mantenerse dentro de tal estructura exige también de usted cierta disciplina
Establecer una estructura fija significa que, para empezar, usted debe señalar a lo largo del día puntos fijos que se desarrollarán a diario a la misma hora, al igual que la toma con horario fijo a última hora de la noche. La principal tarea, de momento, será intentar que las horas de comer, jugar, bañarse, pasear, etcétera, se vayan estabilizando cada día más. De esta manera, los horarios de sueño del bebé también se volverán automáticamente más regulares. Tan pronto como el pequeño empiece a reducir las tres siestas diarias a dos, podrá usted decidir poco a poco cuál será el mejor horano. El momento ideal para hacer el cambio habrá llegado cuando el bebé ya no se duerma durante el día a las mismas horas que dormía la semana anterior. Decida, pues, el momento en que quiere que el bebé se duerma, y, en cuanto llegue a dormir dos veces durante el día, empiece á dejarlo en la cuna a las horas convenidas.
Posible organización del tiempo
Los bebés de seis meses duermen un promedio de 14 horas diarias. Si un niño hace dos siestas de tres horas en total, aún debe dormir once horas por la noche. Lo mejor es que usted organice el ritmo del bebé de manera que entre las dos siestas esté despierto, por lo menos, entre tres y cuatro horas. El período de vigilia más largo debe ser antes de la noche. Si quiere que su hijo se duerma temprano por la noche, el plan diario podría ser el siguiente:

• Reposo nocturno: de las 20:00 a las 7:15, aproximadamente.
• Siesta de media mañana: de las 10:00 a las 11:30, aproximadamente.
• Siesta de la tarde: de las 14:30 a las 16:00, aproximadamente.
Si para usted es importante que el bebé duerma hasta más tarde por la mañana, puede retrasar todos los horarios una hora. Si el bebé tiende a dormir por la noche doce horas, reduzca en proporción las siestas diurnas. No olvide que por la tarde sólo debe dormir hasta las 16:00; de otra manera, a las 20:00 no tendría sueño y su ritmo se retrasaría. En este caso, sería conveniente un horario de este tipo:
• Reposo nocturno: de las 20:00 a las 8:00, aproximadamente.
• Siesta de media mañana: de las 11:00 a las 11:45, aproximadamente.
• Siesta de la tarde: de las 14:45 a las 16:00, aproximadamente.
Si su bebé es de los que necesitan dormir más que el promedio, debe usted reducir las fases de vigilia en proporción y acostarlo de nuevo por la mañana a las 10:00 o 10:30.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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