Cuando su hijo ya es un poco mayor: rituales placenteros para dormirlo


Consiga que el último rato del día sea un momento sereno y acogedor, colmado de amor y sensación de estar protegido. Tomar esa precaución prepara corporal y mentalmente al niño para irse a dormir.
• Los juegos que requieren mucha actividad deben acabar una hora antes de acostarlo.
• Consiga que la última hora de vigilia siga siempre la misma secuencia. Por ejemplo: la cena, el baño, el lavado de dientes… Con el tiempo, el niño se habrá preparado interiormente para la noche.
• Cree un ritual sencillo para cada noche cuando se vaya a la cama. El ritual le proporcionará seguridad en su habitación. Podría consistir, por ejemplo, en llevar al niño en brazos a su habitación, una vez allí acercarlo a su cuadro preferido y después hacer que desee buenas noches a sus peluches más queridos.
• Si ya es mayorcito, puede llevar él mismo la muñeca o el peluche a la cuna. Después, acueste al niño en la cuna junto a su peluche y tápelo; al final los dos deben recibir un beso de buenas noches. Asimismo, puede cantarle una canción cortita o encender un reloj musical antes de salir de la habitación y dejarle la puerta entreabierta.
• A muchos niños pequeños o que empiezan el parvulario les hace bien recordar antes de dormirse lo que han hecho a lo largo del día. Este pequeño ritual se llama «¿Qué tal has pasado el día?». Al principio serán los padres quienes recordarán al niño lo ocurrido desde que se despertó hasta ese mismo momento. Al final, el niño contará solo sus andanzas y el padre o la madre escuchará de manera que se podrá establecer un diálogo. De esta forma, se facilita que el niño pueda expresar todo lo que le preocupa; es un momento óptimo para comprenderlo y darle consejos.
• Si usted da educación religiosa a su hijo, es el momento de rezar una oración que lo incite a hablar un poquito y hacer que se sienta seguro.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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