Despertar al bebé para las tomas de leche nocturnas


Uno de los peores obstáculos con que se encuentran los recién estrenados papás es el de tener que despertarse a las dos horas de dormirse, justamente cuando se disfruta del sueño profundo. Despertarse en ese momento equivale a una tortura. Pero, por lo menos, pueden evitarlo una vez, al principio de la noche: despierte al bebé y déle de comer antes de irse usted a la cama. Así tendrá garantizadas dos horas de reposo absoluto.

Puede empezar a hacerlo en cualquier momento, a la segunda semana, o cuando a usted le parezca oportuno. La mayoría de las madres empiezan en el segundo o tercer mes. Es un buen momento, pues al tercer o cuarto mes, los bebés están- ya psicológicamente preparados para dormir después de un tirón hasta las cuatro o las cinco de la madrugada. Muchas madres advierten esa posibilidad y la ponen en práctica con éxito.
Fije una hora concreta para la última toma, oriéntese según su propia hora de acostarse. Por ejemplo, si normalmente usted se acuesta a las once, el mejor momento para la última toma del bebé son las diez y media.
Dé de comer a su bebé todos los días a la misma hora, sin importar cuándo ha comido por última vez. Puede darse el caso de que al principio sea ésta la única toma diaria que haga a la misma hora. Durante el resto del día y de la noche siga alimentando a su bebé según lo que él necesite. Será lo mejor durante los primeros dos meses, tanto para la digestión como para la producción de la leche.
Al principio, seguramente su bebé dormirá a la hora establecida para esta toma; despiértelo igualmente, sin tener en cuenta cuándo ha sido la última. Cuanto antes se acostumbre su bebé
a la toma de esa hora, mejor se adaptará su organismo a ella. : Muy pronto, el bebé se despertará a esa hora y tendrá hambre ‘ porque el resto de tomas se habrán desplazado proporcionalmente.
Mientras el bebé se acostumbra a esa toma regular, ésta será : automáticamente cada vez más sustanciosa; el bebé comerá cada vez con más ganas. Si le da usted el pecho, puede hacer algo más. Prepárese durante una hora antes de esta toma, tómese un pequeño descanso, mantenga las piernas levantadas y relájese.

Desde el sexto o séptimo mes, los bebés pueden dormir de : once a doce horas de un tirón, según su desarrollo particular —¡desde primera hora de la noche hasta primera hora de la maña- _ na!—. Cuando su bebé empiece a hacerlo, se dormirá sin problemas después de la toma de la noche. Naturalmente, ¡si no lo despertamos!

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Categoría: Consejos para Mamá.




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