Roles de la consulta de enfermería


Una vez establecido el modelo organizativo de la atención de enfermería en un EAP, resulta necesario, para gestionar mejor los servicios, desarrollar los contenidos de la consulta de enfermería En la mayoría de las ocasiones, los bloques de actividades reseñados en la tabla no se reali­zan de manera claramente diferenciada, sino que se entremezclan. A continuación analizamos, de ma­nera pormenorizada, esos contenidos de la consulta de enfermería.

Actividades preventivas y de promoción de la salud

No nos extenderemos en detallar las actividades que comprenden, pero sí que nos detendre­mos en detallar el papel de enfermería en su desarrollo.

Las enfermeras deben buscar oportunidades para implementar este tipo de actividades en el mayor sector de población posible, de otra manera se corre el riesgo de caer en la ley de cuidados in­versos: realizar más prevención en la población que menos se beneficia de dichas actividades preven­tivas o en la población más demandante. Algunos centros han aplicado diferentes estrategias para aumentar la cobertura de actividades preventivas, como por ejemplo:

Circuito de atención a las primeras visitas, también denominado visita de acogida.

Captación directa y oportunista por parte de la enfermera (aprovechando cualquier contacto del usuario con el Sistema Sanitario). Captación indirecta (pacientes derivados de la consulta médica mediante circuito ágil de flujo de pacientes).

La aplicación del PAPPS ha de ser breve y estructurada y debe llevarse a cabo en el seno de las actividades habituales de las consultas de Atención Primaria. La enfermera debe asumir su prota­gonismo en ese tipo de tareas, sin que ello le interfiera la dinámica habitual de la consulta.

 El segundo gran bloque de actividades es el de detección y seguimiento de pacientes con pa­tología crónica. Dentro de este compendio de actividades se podrían incluir también la atención indi­vidualizada o familiar a situaciones de salud materno-infantil, como sería el caso del Programa del Niño Sano, que, si bien no se trata de patología crónica, tiene algunos aspectos conceptuales simila­res, como el seguimiento de usuarios por parte de enfermería utilizando un programa específico.

Entre los problemas o situaciones de salud sobre los que se interviene pueden mencionarse la diabetes mellitus, la hipertensión, la obesidad, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o la hiper­colesterolemia.

En el abordaje de esos enfermos, se diferencian dos etapas: la primera sería la fase de diagnóstico, en la cual la intervención de la enfermera irá dirigida fundamentalmente a conseguir que el enfermo adquiera los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para el manejo de su patología; y una segunda fase, que sería la de seguimiento, en la cual se realizarán actividades para el buen control de la enfermedad (seguimiento clínico, valoración continua de las necesidades de cuidados, vigilancia de complicaciones, facilitar el acceso a los recursos disponibles, aplicación de técnicas y procedimientos terapéuticos, etc.). Todas estas actividades deben ir encaminadas a conseguir la mayor independencia posible del paciente y a no hacerlo dependiente de los profesionales sani­tarios.

El seguimiento de pacientes crónicos, no sólo implica su control, sino también la toma de decisiones y la resolución de problemas, entendida esta última en dos sentidos:

Adecuación o ajuste de tratamientos, por ejemplo aumento o disminución de dosis de insulina (si está debidamente protocolizado). No parece razonable que la enfermera esté ense­ñando el manejo de dosis de insulina y que, en cambio, no pueda tomar ciertas decisiones clínicas.

 Revisión de indicación de tratamientos. Por ejemplo: si los pacientes isquémicos están tomando tratamiento antiagregante o si los pacientes con insuficiencia cardíaca están tomando betabloqueantes.

Esas actividades deben llevarse a cabo de manera accesible para el usuario y sin que tenga que implicar nuevas visitas del paciente al centro debidas a una inadecuada comunicación entre los profesionales.

Éstas son sólo algunas propuestas. Podrían plantearse también otras patologías crónicas, pero las que hemos expuesto se han seleccionado por el volumen de pacientes que se beneficiarían de suimplantación. Por otra parte, la realidad de cada EAP puede requerir priorizar algunas de esas propuestas para ajustarse mejor a las necesidades de su población. Su incorporación ha de hacerse de forma gradual para que las enfermeras integren plenamente los conocimientos y habilidades necesarias para su realización.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Enfermería.




Deja un comentario