Juegos de los niños y autoestima


Que los niños y las personas con buen equilibrio emocional tienen un espíritu lúdico, es una evidencia que ya nadie discute. El juego constituye un factor indispensable para el desarrollo intelectual y afectivo de los niños. El juego es la vía natural de la expresión de los niños, les produce alegría y los estimula a explorar el mundo que los rodea.

El juego le proporciona al niño un medio para expresar sus sentimientos y sus ideas, además de ser una muestra del enorme impulso a la autorrealización que existe en la infancia. El niño mientras juega se siente contento consigo mismo y, cuando juega con otro, se siente perteneciente a un grupo, que ha sido uno de los factores que se ha descrito más relacionados con la autoestima. Una señal inequívoca de que el niño o niña presenta problemas de autoestima social, es el sentirse marginado de los juegos.

Aprendizaje potenciado por el juego

La inclusión de actividades de juego favorece el contacto del niño consigo mismo y la libertad emocional. Cuando se realiza alguna actividad para favorecer el desarrollo emocional, se requiere siempre un cierto nivel de autoexposición, el que se ve facilitado si se ha realizado un juego previamente. El jugar cambia la disposición de los niños hacia la actividad, siendo más positiva y manifestando mayor apertura para explorar su mundo interno. También se observa que los niños después de jugar manifiestan una actitud más favorable a compartir sus experiencias emocionales.

La utilización del juego en las actividades de aprendizaje da seguridad al niño o niña frente al aprender y le permite asociar aprendizaje con agrado, lo que es una característica de los niños que cuentan con una buena autoestima académica. En la medida en que se sienten inteligentes y capaces, tienen interés en seguir aprendiendo; para ellos aprender constituye una pasión y no una tarea.

Juegos de los niños y autoestima Psicología y Psiquiatría

Es muy importante cuando el niño ha aprendido a través del juego, dejar que lo disfrute el tiempo que sea necesario para practicarlo. Especialmente en los primeros aprendizajes, la ligazón de ellos con una actividad lúdica deja una huella positiva que es muy decisiva en la actitud hacia las materias. Así por ejemplo, niños que han aprendido a leer jugando, tienen una actitud más positiva hacia la lectura que los niños que han aprendido bajo la presión de la obligación. Muchas de las estrategias de desarrollo de la creatividad se realizan a través del juego, ya que pocas sensaciones contribuyen más a la autoestima que el sentirse capaz.

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Categoría: Psicología y Psiquiatría.




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