Solucione los malos hábitos para dormir de su bebé


Es muy normal que, de vez en cuando, un niño necesite a deshora la atención de sus padres. También es posible que su hijo esté pasando por una fase en que la necesite con más frecuencia. No les ocurre a todos los niños, pero son casos muy corrientes.
Si su hijo se despierta a menudo por la noche llorando y se duerme en cuanto usted acude en su ayuda, no hay duda de que ha adquirido malos hábitos de sueño. Nos referimos a niños sanos, de más de seis meses. Antes de esa edad, su ayuda es necesaria e incluso beneficiosa para la criatura. Pero con el tiempo se ha convertido en una costumbre que resulta perjudicial tanto
Con un poco de atención, no es dificil descubrir las razones de los problemas de sueño de un niño ni ayudarle a cambiar.
para el niño como para usted y su pareja. Ninguno disfrutará de un buen reposo si no hacen un esfuerzo por remediarlo.
Aunque este tipo de problemas se solucionan solos con el tiempo, acostumbran a durar, en general, unos cuantos años. Por el contrario, en un plazo de una o dos semanas, quizás en pocos días, un niño conseguirá dormir bien de nuevo si usted se enfrenta con decisión al problema.
Llegará un momento en que se preguntará si vale la pena hacer el esfuerzo. Se trata de una buena pregunta. La mayoría de los padres suelen considerar más gravoso el esfuerzo para combatir los malos hábitos de sueño de los niños, que aceptarlos. Sin embargo, cuanto antes se enfrenten al problema, más corto y directo será el camino del niño para disfrutar de un sueño apacible.
Abandonar o cambiar de costumbres nos es muy difícil. Y es normal que un niño no entienda que algo se hace por su bien y proteste con todas sus fuerzas.
Limitarse a dejarlo llorar no conduce al éxito deseado. Si adopta ese sistema, su hijo acabará por dormirse cuando esté exhausto de tanto chillar. Pero tardará mucho en conciliar el sueño y, mientras tanto, estará solo en la habitación sin entender lo que sucede. Su experiencia le dice que, hasta ese momento, los padres acudían en cuanto chillaba. De repente lo dejan solo en una habitación aunque grite. Se siente abandonado y esa sensación le da pánico. Los padres no deben arriesgarse a despertar temores en el niño.
Lo que es necesario cambiar es la manera de hacerlo dormir, porque, como es natural, al cabo de un rato de oírle llorar, usted acabará por acudir a él y prestarle la ayuda que, hasta ese momento, le había negado. Su decisión de educarlo a la tremenda no ha servido de nada. El niño ha conseguido una vez más lo que quería. Habrá aprendido que es cuestión de insistir. A la noche siguiente llorará con más fuerza y la verdadera solución del problema seguirá pendiente.
Recuerde: Intentar repetidamente un método que siempre ha acabado en fracaso lo hace cada vez menos eficaz.
• Ante todo, acostúmbrese usted y acostumbre a su hijo a un ritmo fijo, en el caso de que todavía no lo haya hecho. Sólo así su hijo estará realmente cansado a la hora debida. Si tiene sueño de verdad, le resultará muy fácil dormirse sin las «ayudas» de siempre.
• Es importante que su hijo sepa cuál es el ritual que precede al momento de hacerlo dormir. Los procesos habituales y previsibles le ayudarán a prepararse para el sueño. El ritual escogido debe dar confianza al niño y resultarle muy agradable. Constituye una base segura para desacostumbrarlo a la necesidad de recibir ayudas indebidas en el momento de dormirlo.
• ¿Tiene su hijo una mantita suave o un peluche? Muchos bebés escogen ellos mismos, un día cualquiera, uno de estos «objetos de transición» que los acompañarán en el camino hacia la autonomía. Pero, a veces, es conveniente ofrecer la idea al bebé. El «objeto de transición» le será muy útil para aprender a dormirse solo.
• Si quiere que el niño deje de dormir en la habitación de usted y su pareja, ha llegado el momento propicio para instalarlo en su propio dormitorio. Con el cambio de entorno, a muchos niños les resulta más sencillo abandonar las costumbres anteriores. El traslado de un cuarto a otro le facilitará hacerse a la idea de que las cosas han cambiado. Lo mismo para cuando la cuna de recién nacido empieza a resultarle pequeña.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Consejos para Mamá.




Deja un comentario