El desarrollo de la autoestima en los niños y los círculos virtuosos versus círculos viciosos


Generalmente cuando les preguntamos a los padres que les gustaría para sus hijos, responden “solo quiero que sean felices”. Un ingrediente esencial de la felicidad es sentirse bien consigo mismo y por eso muchas teorías psicológicas plantean que una autoestima positiva es un elemento central de un buen desarrollo personal.

Un niño o un adolescente que tiene una buena autoestima, se percibe como alguien realizado. Una tendencia básica de las personas es poseer y mejorar la propia imagen, y ello está fuertemente influenciado en el deseo de ser aceptado y de ser querido por los demás.

Se constata aquí un círculo que puede ser virtuoso o vicioso, ya que de alguna manera cada uno es lo que los otros creen que es. Si el niño percibe que los otros tienen una buena imagen de él, se formará una autoestima positiva, desarrollando hacia sí mismo una actitud de aceptación y por lo tanto, su actitud hacia los otros será amable y cooperadora.

Por el contrario, si el niño o niña percibe que los demás tienen una actitud de crítica y rechazo hacia él o ella, interiorizará estos conceptos negativos que los otros le transmiten, lo que probablemente se reflejará en una actitud de falta de aceptación hacia sí mismo y en dificultades de contacto con los otros. Además, es posible que genere sentimientos de mucha envidia y agresivos hacia quienes percibe mejores que él o como figuras que lo descalifican.Un caso realmente conmovedor es el de una niñita en edad preescolar, que estaba en un centro de adopción, donde estaba etiquetada como una niña problemática, agresiva, con graves problemas conductuales y diagnosticada con retardo intelectual y con un severo trastorno del lenguaje.

El desarrollo de la autoestima en los niños y los círculos virtuosos versus círculos viciosos Consejos para Mamá

Afortunadamente fue adoptada por una familia maravillosa, que le entregó amor incondicional a raudales y entendió que su conducta era producto de su situación vital. La transformación de la niña, al sentirse así de querida, fue realmente increíble, mejoró radicalmente su relación con los otros y consigo misma, a la vez que progresó significativamente en el plano intelectual. Sentirse querida incentiva a los niños y a las personas a ser mejores, a sentirse valiosos; es una motivación para crecer, como ejemplifica la historia de Angélica.

Los circuitos virtuosos, en la medida en que estimulan las emociones positivas, fomentan las conexiones sinápticas en las zonas que se relacionan con ellas, generando de esa manera una arquitectura cerebral que predispone a tener comportamientos cerebrales positivos.

Consejos para generar acciones positivas en los niños

Una técnica para aumentar las características positivas de los niños en áreas que puedan ser deficitarias, es el señalamiento en cinco tiempos. Las cinco etapas de esta técnica son las siguientes:

Los circuitos viciosos por su parte tienen el efecto contrario, ya que estimulan las conexiones sinápticas en las zonas cerebrales que se relacionan con las emociones negativas y con el descontrol. Un niño que se encuentra atrapado en un circuito vicioso negativo, de algún modo es víctima de un etiquetamiento que dañará su autoconcepto y probablemente quedará más predispuesto a tener conductas y comportamientos problemáticos.

Si el niño percibe que los otros tienen una buena imagen de él, se formará una autoestima positiva, desarrollando hacia sí mismo una actitud de aceptación y por lo tanto, su actitud hacia los otros será amable y cooperadora.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Consejos para Mamá.




Deja un comentario