La formación de la autoestima ética en los niños


Muchas veces las culpas que los niños sienten en la infancia son irracionales y desproporcionadas a las faltas cometidas y pueden significar un peso abrumador para el niño o la niña.

Violeta, cuya familia era muy estricta desde el punto de vista moral y muy intolerante con los errores de los hijos, relataba que cuando era pequeña tomó un juguete de un amiguito y se le rompió, y no se atrevió a confesar lo que había sucedido por temor al castigo. A raíz de ello tuvo pesadillas en que se iba al infierno por la falta cometida, pero a pesar de ello no se atrevía a contarles a sus padres lo sucedido y arrastró por mucho tiempo un sentimiento de culpa que la hacía, sentirse una niñita mala.

Otro tipo de deficiencias en la autoestima ética se encuentra en ocasiones en niños que participan en conductas de hostigamiento hacia sus pares, por lo que es necesario estar atentos para mejorar su programación en esta área. Estas conductas dañan no solo a las víctimas de sus malos tratos, sino sobre todo a sí mismos, construyendo un camino hacia conductas de riesgos desde el punto de vista ético. Se ha observado que los niños hostigadores posteriormente pueden cometer delitos o tener dificultades para mantener relaciones de intimidad.

La dimensión ética de la autoestima no debe consistir exclusivamente en lo que no debe hacer, sino tener una orientación positiva en relación a lo que es deseable hacer y tener como características de personalidad. Por ejemplo: ser cooperador, generoso o solidario. Una familia que promueve una cultura del buen trato con todas las personas, favorece en forma significativa la autoestima moral.

La formación de la autoestima ética en los niños Consejos para Mamá

En la formación de la autoestima ética, es deseable la exposición de modelos del mundo familiar que tengan un conjunto de valores que el niño admire, de manera que se le pueda decir “eres tan parecido a tu tío Leonardo, que es tan generoso”. No debe utilizarse la forma contraria; es decir, advertir al niño que si sigue por ese camino, terminará siendo como el tío o la tía que es la “oveja negra” de la familia.

Los modelos tienen un alto valor de programación de la imagen personal

La exposición a modelos virtuales también contribuye a formar la autoestima ética, por ello es preciso controlar lo que el niño ve en el cine, televisión y videojuegos. En los videojuegos, cuando el niño “juega” a matar, no puede ser considerado un tema trivial desde el punto de vista moral. Por el contrario, contar y reflexionar sobre modelos morales positivos como Gandhi, Schindler, la madre Teresa de Calcuta o el padre Hurtado, les permite identificar y reconocer en sí mismos características deseables en términos éticos.
Una desvalorización en el plano ético puede tener un fuerte impacto negativo en la elección de opciones vitales, ya que de algún modo adscribe a los niños a grupos de pertenencia negativa. Por el contrario una autoestima ética no solo tiene un impacto personal positivo, sino que puede tener un impacto social positivo, ya que un niño que se siente bondadoso y altruista, tiende a realizar acciones que va a generar bienestar en los otros y por lo tanto aumenta su aceptación social.

Evaluación de autoestima ética

Se refiere a la apreciación que los niños y las niñas hacen de su desarrollo moral y de sus virtudes. Incluye la percepción que ellos puedan tener de sus defectos y de su capacidad de ser responsable y de ser confiable. A su vez, incluye la valoración que tengan de sí mismos como buenas personas.

Es comprensible que a los padres no les sea fácil constatar dificultades en esta área de la autoestima. Si su hijo o hija es muy rígido en lo ético, tenderá a sobrevalorar su rectitud, sin considerar el sufrimiento del niño por los sentimientos de culpa que lo invaden. Aun más difícil para los padres puede ser reconocer los problemas de su hijo o hija para empatizar con los sufrimientos de los otros y ante las conductas abusivas que pueda estar presentando, justificándolas como comportamientos propios de la edad. Cabe subrayar, que las conductas abusivas no son en ningún caso comportamientos esperables en niños ni en adultos, debiendo ayudarlos a empatizar con el dolor del otro. En ambos casos, es preciso que los padres piensen en intervenciones, de manera que estos niños puedan sentirse más a gusto con su imagen personal ética y prevenir trastornos psicológicos posteriores en la adolescencia y adultez.

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Categoría: Consejos para Mamá.




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