Propóleo de abeja


El propóleo de abeja (también conocido como resina de abeja) es una sustancia pegajosa que las abejas utilizan para tapar los orificios de las colmenas y evitar así la entrada de intrusos y de infecciones. Las abejas punzan los insectos o los bichos que entran por desventura en la colmena hasta matarlos y después los embalsaman con propóleo para que no se descompongan y causen enfermedades. Las abejas no producen propóleo sino que lo obtienen de los árboles. El propóleo está compuesto por distintas sustancias como la resina, las vitaminas, los minerales y una gran cantidad de bioflavonoides.

El propóleo, que en griego significa «el defensor de la ciudad», tenía un gran valor en la era antigua. Los antiguos curanderos sabían intuitivamente que el propóleo era un antiséptico natural y lo utilizaban para muchas afecciones distintas. Hipócrates lo recetaba para curar heridas cutáneas y calmar úlceras de estómago inflamadas. El gran fitoterapeuta inglés Nicholas Culpeper escribió que el propóleo «iba bien para todos los ardores e inflamaciones de las distintas partes del cuerpo y para refrescar el ardor de las heridas>. Durante las dos guerras mundiales, los soldados se aplicaban propóleo en las heridas para que no se infectaran.

Atraídos por la tradición, los científicos modernos investigaron el propóleo y descubrieron que contiene componentes antibióticos, antivíricos y antiinflamatorios naturales. En el Instituto Cardiorrespiratorio de Estados Unidos se han llevado a cabo distintas pruebas que confirman la eficacia del propóleo contra una larga serie de microbios derivados de las enfermedades, incluido el Staphylococcus aureus (MRSA), conocido popularmente como
estafilococo, que es resistente ala mayoría de los antibióticos y es habitual en los hospitales. Este hecho es de extrema importancia si se tiene en cuenta que el abuso de antibióticos engendra unas nueva casta de bacterias «monstruosas» resistentes a los antibióticos conocidos. Si queremos detener la extensión de bacterias resistentes a los fármacos, entonces debemos tener en cuenta los nuevos tipos de terapias naturales como el propóleo que puede mantener bajo control a las bacterias.

El propóleo se puede utilizar tanto externa como internamente. Los naturópatas acaban de descubrir que el propóleo es un tratamiento excelente para la gingivitis, las úlceras bucales y los dolores de garganta. El ungüento de propóleo puede extenderse sobre las encías para calmar la inflamación y evitar infecciones. Empleado para hacer gárgaras, el propóleo puede aliviar el dolor de garganta y de las úlceras bucales, además de curarlas. El propóleo es eficaz contra el herpes y puede aliviarlo si se aplica suavemente sobre éste. Por otro lado, tiene fama de estimular la función inmunitaria si se toma oralmente en cápsulas.

Propiedades posibles

Dosis aconsejada

Toma una cápsula de 200 mg al día.Cuando aparecen los primeros síntomas del resfriado, diluyo un comprimido de zinc en la boca y tomo vitamina C, propóleo, equinácea e hidrastis del Canadá. Al día siguiente, ya no estoy resfriado.

Califica este Artículo
0 / 5 (0 votos)

Categoría: Nutrición y Dietética.




Deja un comentario