La adrenalectomía es la extirpación quirúrgica total o resección parcial de una o las dos glándulas suprarrenales con el fin de reducir la secreción excesiva de hormonas suprarrenales cuando existe un tumor suprarrenal o una neoplasia maligna de mama o próstata. La incisión se practica por debajo de la XII costilla, en la parte posterior del flanco, bajo anestesia general.
Entre las pruebas analíticas preoperatorias se encuentra una determinación de electrólitos y de glucemia en ayunas y una prueba de tolerancia a la glucosa. Hay que administrar corticosteroides y controlar con frecuencia la presión arterial. Antes de la intervención se introduce una sonda nasogástrica y se prepara una vía venosa. En el posoperatorio es fundamental el control de los signos vitales y el mantenimiento de la presión arterial con una solución IV que contenga un agente vasopresor y corticosteroides. La disminución brusca de la presión arterial con debilidad progresiva y fiebre son signos de insuficiencia corticosteroide aguda.
Hay que controlar con frecuencia los niveles de electrólitos en sangre y registrar cuidadosamente la ingestión de líquidos y la diuresis. Unos cuantos días después de la intervención comienzan a administrarse esteroides por vía oral y, cuando éstos son bien tolerados, va disminuyendose progresivamente la dosis hasta el nivel de mantenimiento. Si se han eliminado las dos glándulas el tratamiento de mantenimiento debe continuarse durante toda la vida del paciente. Hay que evitar las situaciones de estrés y fatiga.