Las inmunodeficiencias pueden clasificarse en primarias o secundarias. Las primarias son raras, salvo la deficiencia asilada de IgA. Éstas se asocian con especial frecuencia a enfermedades autoinmunes, neoplasias (hematológicas, cáncer gástrico) y atopia. Las secundarias se deben a agentes o situaciones ajenos al sistema inmune, que alteran su funcionamiento normal. Son mucho más
frecuentes las secundarias que las primarias. La causa más frecuente en países desarrollados es yatrógena (fármacos) y, en países pobres, la malnutrición. Otras causas comunes son el VIH, la diabetes mellitus y la uremia.