Tanto en la cirugía clásica de resección de bullas, como en la cirugía de reducción de volumen pulmonar se trata de extirpar el parénquima pulmonar no funcionante, objetivo que se lleva a cabo con suturas mecánicas que se deben apoyar sobre tejido lo más sano posible. Se pueden utilizar refuerzos sintéticos y colas biológicas para minimizar las fugas aéreas postoperatorias que son el principal peligro de este tipo de cirugía. Las resecciones pulmonares tipo lobectomía deben evitarse, siempre que sea posible. A veces, no obstante, son imprescindibles si existe una destrucción masiva en un lóbulo.
En la actualidad el enfisema pulmonar muy evolucionado es una de las indicaciones de trasplante pulmonar