- 500 g de cigalas.
- 250 g de guisantes.
- 250 g de judías verdes.
- 250 g de zanahorias.
- 1 lechuga.
- 1 manojo de cebolletas tiernas.
- 2 limones.
- 2 tomates.
- Mahonesa.
- Mostaza.
Se hierven las verduras por separado o, para mayor comodidad, adquirimos una bolsa de macedonia de verduras congeladas. Sea como sea, una vez hervidas se mezclan todas ellas en una ensaladera. Se limpian las cebolletas y se añaden a las verduras. Se cuecen entre 7 y 10 minutos las cigalas en agua salada; se reservan las más bonitas como adorno —bastan cuatro— y el resto se saca del caparazón y se pica, añadiéndolo a las verduras.
Se tapiza el fondo de una ensaladera con las hojas enteras más bonitas y blancas de la lechuga, se adereza con zumo de limón y, sobre ellas, se disponen las verduras y las cigalas aderezadas con mahonesa, a la que se ha añadido mostaza y zumo de limón. Se disponen encima las cigalas reservadas y los tomates cortados en rodajas, intercalados con algunas rodajas de limón. Se conserva en la nevera hasta el momento de servir, muy fría.
