Cuando es transitoria suele deberse a infecciones agudas de las vías respiratorias altas. Cuando es crónica suele deberse a defectos congénitos, tumores, traumatismos, pólipos nasales y obstrucción nasal crónica.
Cuando es transitoria suele deberse a infecciones agudas de las vías respiratorias altas. Cuando es crónica suele deberse a defectos congénitos, tumores, traumatismos, pólipos nasales y obstrucción nasal crónica.