En el caso de que una luxación pase desapercibida en el primer momento y no se reduzca, comienzan a producirse cambios en la articulación (ocupación de la misma por tejido fibroso, erosión de relieves óseos, elongación y contractura capsulares) que dificultan la reducción cerrada y la estabilidad articular a medida que pasa el tiempo.
Esta situación se denomina luxación inveterada. En el hombro, lo más frecuente es que se trate de una luxación posterior con fractura por impactación de la cabeza humeral. Dependiendo del tamaño de la fractura, existen tres opciones de tratamiento:
- Fractura pequeña: reducción abierta.
- Fractura mediana (20% – 45%): transposición del subescapular (operación de McLaughlin) o del troquín (modificación de Neer).
- Fractura grande (>45%): artroplastia de hombro

Patología articular degenerativa e inflamatoria
La artrosis, las enfermedades inflamatorias crónicas (AR, LES, etc) y la osteonecrosis son los procesos articulares que más frecuentemente trata el Cirujano Ortopédico. Las osteonecrosis de cadera y rodilla requieren apartados específicos y el tratamiento médico de las enfermedades inflamatorias lo realizan los Reumatólogos, así que en este apartado se exponen el tratamiento conservador de la artrosis y el tratamiento quirúrgico de la patología articular.