La tasa de niños prematuros se mantiene, e incluso aumenta, a lo largo
de los años. Esto acarrea posibles secuelas neurológicas, sensoriales,
respiratorias, de inteligencia o de psicomotricidad al pequeño, tanto a
corto como a medio plazo.
La tasa de niños prematuros se mantiene, e incluso aumenta, a lo largo
de los años. Esto acarrea posibles secuelas neurológicas, sensoriales,
respiratorias, de inteligencia o de psicomotricidad al pequeño, tanto a
corto como a medio plazo.