La adolescencia es una etapa de experimentación. Es posible que tu hijo pruebe como se siente en diferentes grupos y con amigos también distintos.
Prohibir e impedir generalmente tiende a aumentar la rebeldía propia de la edad y los esfuerzos por diferenciarse de los padres, sus opciones o estilos de vida que son una de las tareas o hitos normales de la adolescencia. En este sentido, habitualmente la prohibición no es la mejor opción.
Esto no quiere decir que los padres no puedan intervenir si su hijo o hija se encuentra en una situación de riesgo. (Este no parece ser el caso).
Yo te recomendaría que seas abierta para conversar con él y manifestarle tus preocupaciones en relación a la droga. Infórmate respecto del tema y háblale claramente de los riesgos que el abuso de sustancias tiene, es más, intenta conversar con él respecto de las razones para consumir algunas drogas y por qué alguien podría tender a pasar desde la experimentación a la adicción.
Por ejemplo, «muchas personas utilizan drogas para sobrellevar estados de ansiedad, para sentirse menos inhibidos en una situación social o cuando tienden a deprimirse.»
Incluye el alcohol y ejemplos concretos en relación a personas que ambos conozcan en una actitud que promueva el diálogo por sobre el enjuiciamiento e invite a reflexionar.
Conversen sobre las posibles predisposiciones familiares a la adicción, etc. En relación a los papelillos, dile que los viste por accidente o tal como ocurrió y entonces puedes plantear con claridad tus preocupaciones.