Comprende de modo amplio todos aquellos trastornos mentales en los que el paciente pierde en algún momento el correcto juicio de la realidad. La clasificación actual restringe el término “psicótico” a aquellas enfermedades en las que los clásicos síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios) son el componente más llamativo de la clínica, quedando así solamente incluidos las esquizofrenias, los trastornos delirantes crónicos (paranoia) y otros trastornos psicóticos cercanos a estos.