Como ya has tenido la experiencia, sabrás que la crianza de un hijo no es algo fácil. Se requiere de mucho esfuerzo, paciencia y apoyo por parte de la pareja, familia, amigos, profesionales, etc.
La tarea es demandante en todo sentido: emocional, económico, laboral y familiar. Por lo tanto, el ideal es que sea una tarea compartida y deseada por ambas partes.
Es legítimo que tengas deseos de tener otro hijo. Eres una mujer joven y tu hijo mayor ya es bastante grande. Pero, como te decía, el ideal es que sea una decisión y una tarea compartida.
Un embarazo no deseado suele acarrear muchas dificultades, tanto para la pareja como para el niño que nace. Tu pareja tiene, al igual que tú, la libertad de decidir si quiere o no tener más hijos.
Mi consejo es que hables del tema abiertamente con él. Cuéntale cuánto deseas tener otro hijo, lo bueno que sería para tu hijo mayor tener compañía, lo importante que es para ti tener otro hijo con él como padre.
Pregúntale qué siente, por qué quisiera postergarlo para más adelante. En algunos casos, la decisión de no tener hijos puede estar relacionada con un conflicto de pareja.
Debes explorar esa posibilidad y aprovechar de discutir honestamente las dificultades que puedan existir entre ustedes para que, en caso de que finalmente decidan tener otro hijo, éste nazca en las mejores condiciones posibles.