El agente casual es el berilio, un silicato de berilio y aluminio. Su uso industrial se relaciona con tres productos: amalgama de berilio, óxidos de berilio y berilio metálico. Las profesiones implicadas son la industria aerospacial y de defensa, componentes electrónicos, fabricación de tubos fluorescentes, filamentos incandescentes, pantalla de rayos X, porcelanas, aisladores eléctricos, cristales y cerámicas. Puede ocurrir de forma aguda o crónica, siendo ésta última la más común. En la beriliosis crónica, el cuadro clínico y radiológico es similar al de la sarcoidosis, y en el examen patológico se aprecia un infiltrado inflamatorio mononuclear difuso o granulomas no caseificantes. Para diferenciar este proceso de la sarcoidosis existen pruebas inmunológicas (test de linfocitos estimulados con berilio).
El tratamiento se basa en evitar la exposición y la administración de GCE orales, a los que numerosos estudios han documentado respuesta mantenida durante años.