El aluminio es un metal químicamente reactivo y no se encuentra en su estado natural sino como óxidos, hidróxidos y compuestos de silicatos mixtos. Se han descrito tres formas de aluminosis: 1) por inhalación de humos y polvos de bauxita, que pueden contener concentraciones elevadas de dióxido de sílice; 2) por inhalación en partículas finas producidas por el molido, que origina una patrón radiológico micronodular, asociado a un ensanchamiento mediastínico y neumotórax; 3) “fiebre del humo del metal” que produce en el trabajador expuesto escalofríos, fiebre elevada, tos irritativa, disnea y mialgias que se resuelven en 24 horas.