Como cualquier fractura de la columna, se debe inmovilizar y estabilizar para
lograr su consolidación. Lo que la diferencia de las fracturas de otros huesos, es la posibilidad de lesión neurológica.
La fractura aislada de la apófisis trasversa se puede asociar con una lesión del plexo lumbar cuando la fractura compromete la vértebra L1 o L2; también puede comprometerse el plexo lumbo-sacro, si la fractura compromete las apófisis trasversas de L4 o L5 (Fractura de Malgaine).
Fracturas aisladas de apófisis espinosas a nivel de D1 2 a L2, pueden asociarse con lesión del cono medular, como consecuencia directa de la violencia del traumatismo.