CAMBIOS EN LA RUTINA DE PAREJA CON LA LLEGADA DEL PRIMER HIJO

diciembre 8, 2010 3 min
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Sin duda, uno de los desafíos más importantes de la vida es ser padres y, en este ámbito, pueden surgir desavenencias dentro de la relación de pareja. Aprenda a sobrellevarlos con éxito.

Muchas alegrías y algunos desconciertos provoca la llegada del primer hijo. Aunque felices, las nuevas madres deben enfrentar un tema importante: la dedicación exclusiva al cuidado del nuevo ser y, por ende, la “pérdida” del tiempo que antes era exclusivamente para ella y su pareja.

“De esta forma, la relación de pareja puede verse afectada, impidiendo que el diálogo, romanticismo, tiempos de intimidad y con los amigos dejen de formar parte importante del matrimonio. Se pasa a una rutina que tiende a encerrarse y centrarse sólo en el hijo”, asegura Juan Pablo Westphal, psicólogo de Clínica Santa María.

“A esta edad existe una predisposición a socializar: estar con los amigos, compartir con la familia, salir y conocer lugares nuevos, entre otras cosas. Sin embargo, cuando nace el niño puede reducirse a la mínima expresión”, advierte el especialista.

– Evitemos el distanciamiento

La base para que un matrimonio tenga éxito es el diálogo, sin él es difícil saber cuáles son las expectativas y proyecciones de la pareja.

Cuestiones básicas, como cuántos hijos quieren tener o si ambos van a trabajar tiempo completo, deben plantearse desde un principio. Así, cuando nazcan los hijos ya las tengan resueltas y no sea tarde para discutirlas. Por otra parte, es diferente tratar estos temas sin ninguna presión que cuando ya existe un conflicto.

El psicólogo afirma que “hay una etapa previa a los hijos donde se proyecta la idea de ser padres y formar una familia. Es entonces cuando se debieran conversar las inquietudes y aspiraciones de cada uno y llegar a un acuerdo”.

Asimismo, Juan Pablo Westphal afirma que “para evitar que en las familias impere el ‘yo mando aquí’, es importante que -antes de ser padres- las parejas se potencien, acompañen y no intenten dirigir la vida del otro; además, de sentarse a conversar las prioridades y ver a qué está dispuesto hacer cada uno por el hijo”.

– Respetar los espacios

Cuando nacen los hijos, tanto el tiempo de pareja como personal se dejan a un lado y no hay mucho espacio para las actividades cotidianas. El psicólogo asegura que “existe una intimidad masculina y femenina por separado que deben respetar y darse en todo matrimonio”.

Busque su propio espacio y dése el tiempo que corresponda para estar junto a su familia, amigos, trabajo y pareja.

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Salud y Vida Sana

Contenido revisado y publicado en Todo en Salud.

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