Introducción
El aire que respiramos está formado fundamentalmente por moléculas de oxigeno O2 78%, nitrógeno N2 21% y un 1% de hidrógeno H2, Ozono, CO2 y gases nobles. Cada una de estas moléculas, está formada por átomos que contienen pequeñas partículas de cargas positivas (protones) y cargas negativas (electrones). Cuando la cantidad de cargas positivas es igual a la cantidad de cargas negativas, tenemos una partícula con carga eléctrica nula. Debido al bombardeo de los rayos cósmicos u otra fuente de alta energía, como la radiactividad, capaz de generar electrones libres se produce un desequilibrio en las cargas eléctricas tanto de moléculas como de átomos. A estas moléculas o átomos desequilibrados eléctricamente les denominamos iones, y que pueden ser positivos o negativos en función del balance total de sus cargas eléctricas.

La capa de la atmósfera más cercana a la tierra llamada troposfera (0-8 km) es donde se originan la mayoría de los fenómenos meteorológicos y donde se almacenan los contaminantes industriales, dada la polaridad negativa de la tierra esta capa es eléctricamente negativa. Por eso en situaciones normales de buen tiempo hablamos de «equilibrio iónico del aire» cuando por centímetro cúbico de aire existen 1200 iones positivos y 1000 negativos, o lo que es equivalente una proporción de 5 iones positivos por cada 4 negativos.
El equilibrio eléctrico de la atmósfera es inestable, varía constantemente con la actividad meteorológica y las tormentas, los vientos dominantes modifican constantemente dicho «equilibrio iónico» y los cambios en los factores microambientales nos afectan a nivel fisiológico y psicológico, siendo los iones negativos también llamados «iones felices» a los que relacionamos con los estados saludables, y los iones positivos o «iones gruñones» a los que relacionamos con estados no saludables.
A pesar de todo esto, parece haber factores personales desconocidos que hacen que determinadas personas sean más susceptibles que otras a las variaciones de la carga iónica del aire, por lo tanto la repercusión en la salud puede variar de individuo a individuo.
Iones con carga positiva (+)
Respirar aire cargado positivamente (con predominio de las cargas positivas) puede producir dolores de cabeza, depresión, irritabilidad, letargo, insomnio, migraña, malestar general, y enfermedades respiratorias.
Fuentes Naturales
- Elementos naturales radioactivos.
- En las horas anteriores a las tormentas hay una mayor cantidad de iones positivos de la atmósfera.
- Cuando la luna está más próxima a la Tierra (Luna llena) incrementa la cantidad de iones positivos de la atmósfera.
- Los vientos procedentes de zonas secas transportan iones positivos.
Fuentes Artificiales
- Contaminación atmosférica.
- Aire Acondicionado.
- Fibras Sintéticas.
- Pantallas de Ordenador y TV, (de tubo de rayos catódicos, TRC).
Iones con carga negativa (-)
A las partículas de aire cargadas negativamente (con predominio de iones negativos) se les atribuye los siguientes efectos efectos: despeja la mente, facilita la relajación, mejora las enfermedades respiratorias, aumenta la capacidad de reacción visual, disminuye la agresividad y la ansiedad, efectos analgésicos, reducción de las alergias, recuperación de la memoria, mejora del aparato digestivo, limpia el aire de bacterias, humo, polen y polvo. etc…
Fuentes Naturales
- El aire de las montañas y las costas contiene muchos iones negativos.
- La función clorofílica de las plantas.
- La formación de pequeñas gotas de agua sometida a una fuerte agitación (lluvia, olas del mar, cascadas) libera electrones (Efecto Lenard).
Fuentes Artificiales
- Aparatos ionizadores
Efectos según la cantidad de iones negativos (por c.c.)
- 0-100 Dificultad de concentración, crecimiento de virus y gérmenes.
- 500-1000 Aire normal en un edificio con las ventanas abiertas cuando la contaminación es baja.
- 1000-5000 Aire fresco del campo, nivel mínimo que debería tener una vivienda, dormitorio o lugar de trabajo.
- 5000 Aire excepcionalmente fresco y limpio.
- 50000 Aire puro, muy estimulante y relajante, los gérmenes no pueden vivir en este ambiente.
Concentración de iones negativos (por c.c.) en distintos emplazamientos
- 0-250 Edificios de oficinas cerrados herméticamente con aire acondicionado y calefacción central.
- 0-250 Ambiente interior con humo.
- 20-250 En el interior de un avión.
- 250-500 Ambiente interior normal.
- 250-750 Ambiente urbano en una ciudad industrial.
- 1000-2000 Ambiente del campo.
- 1000-5000 Ambiente de montaña.
- 2500-10000 Olas del océano.
- 5000-20000 En el interior de cuevas.
- 25000-100000 Cascadas.
Información científica
La relación entre clima y salud esta documentada científicamente por multitud de publicaciones y ensayos epidemiológicos, investigadores médicos y meteorólogos confirman esta relación, quizás lo que todavía no parece claro y genera debate en el mundo científico son los mecanismos por los que se produce esta interacción.
También existen publicaciones que establecen causalidad entre el «desequilibrio iónicos» y la aparición de enfermedades y síndromes, tanto en ambientes abiertos como en edificios cerrados (Síndrome del edificio enfermo).
Pocas dudas pues sobre el efecto beneficioso para nuestra salud de respirar atmósferas ricas en iones negativos, perecería pues razonable el empleo terapéutico de estas técnicas (aeroionoterapia) en patologías crónicas como el asma.
Sin embargo en este apartado todavía no hay unanimidad en el mundo médico, parece pues necesario la puesta en marcha de más estudios científicos que produzcan evidencias y garantías para este tipo de terapias.
En el caso concreto del asma, enfermedad respiratoria alérgica de una alta prevalencia y morbilidad, se han publicado estudios de utilización de terapia iónica, pero todavía no existen documentos de consenso internacionales que den crédito total a dicho empleo.
Fuentes
Effect of negative ionisation of inspired air on the response of asthmatic children to exercise and inhaled histamine.
Ben-Dov I, Amirav I, Shochina M, Amitai I, Bar-Yishay E, Godfrey S.
Thorax 1983 Aug;38(8):584-8
Effect of long-term ionized air treatment on patients with bronchial asthma.
Jones DP, O’Connor SA, Collins JV, Watson BW.
Thorax 1976 Aug;31(4):428-32
Influence of small atmospheric ions on the airways in patients with bronchial asthma.
Osterballe O, Weeke B, Albrechtsen O.
Allergy 1979 Jun;34(3):187-94
Ionisers in the management of bronchial asthma.
Nogrady SG, Furnass SB.
Thorax 1983 Dec;38(12):919-22
Effect of positive ionisation of inspired air on the response of asthmatic children to exercise.
Lipin I, Gur I, Amitai Y, Amirav I, Godfrey S
Thorax 1984 Aug;39(8):594-6