Efectos Secundarios de Inhibidores de Proteasa

febrero 22, 2011 3 min
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Los inhibidores de la proteasa modificaron de manera radical la historia natural de la infección por VIH, especialmente en los pacientes en estados avanzados. Gracias a ellos, la mayoría de los sujetos en etapas terminales son capaces de cuperar inmunidad, peso corporal, disminuir o desaparecer síntomas sistémicos y mejorar notoriamente su calidad de vida de una manera sostenida.

Los inhibidores de proteasa actuales, sin embargo, no están exentos de efectos secundarios importantes por lo que en ocasiones la administración del inhibidor de proteasa debe ser sustituida por intolerancia o toxicidad. Los efectos más unes son los síntomas gastrointestinales, tales como las heces blandas o náuseas. También puede causar cambios en la forma del cuerpo, así como efectos tóxicos metabólicos, como el aumento del colesterol y de los triglirécidos y el azúcar e n sangre o diabetes.

La hiperlipidemia es una elevación del colesterol y/o los niveles de triglicéridos. El colesterol alto puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca. Los niveles muy altos de triglicéridos pueden provocar pancreatitis. Pero no todos lo nhibidores de la proteasa actúan con la misma intensidad. El atazanavir, por ejemplo, tiene poco efecto sobre los lípidos. Si la persona tiene los niveles de lípidos elevados, el primer paso es cambiar su dieta, tal vez con la ayuda de un n utricionista, y hacer más ejercicio aeróbico. Dependiendo de la gravedad de los resultados, la hiperlipidemia se puede tratar con medicamentos que reduzcan el colesterol y los triglicéridos o modificando los medicamentos contra el VIH.

Otro de los efectos nocivos de los inhibidores de la proteasa puede resultar la resistencia a la insulina, lo que significa que el cuerpo no responder adecuadamente a la insulina producida por el páncreas para controlar el azúcar en la s re. Cuando es lo suficientemente grave, puede conducir a la diabetes. Para detectarlo, bastará con un análisis de azúcar en sangre en ayunas o una prueba de tolerancia a la glucosa. Las personas con resistencia a la insulina deberán cambiar su dieta, evitando azúcares, almidones y comer pequeñas cantidades de comida durante todo el día. El ejercicio aeróbico y la pérdida de peso también ayuda.

En ocasiones se requiere un tratamiento sensibilizador de la insulina o un cambio en los medicamento contra el VIH.

Otro de los efectos secundarios puede ser la toxicidad hepática. Y las personas con hepatitis B o C crónica con las de mayor riesgo. La toxicidad hepática suele aparecer en los análisis de sangre y se presenta como dolor abdominal, náuseas, orina continua y piel y ojos amarillos.

No hay que olvidar una posible elevación de la bilirrubina (indinavir, atazanavir), que aunque es inofensiva, puede causar ictericia (color amarillento de los ojos o la piel); insuficiencia renal (indinavir), piel seca, caída del cabello labios agrietados, y erupción cutánea (fosamprenavir o darunavir).

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Salud y Vida Sana

Contenido revisado y publicado en Todo en Salud.

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