Los virus representan sin duda la mayor amenaza para nuestra supervivencia como especie. En ocasiones la infección del hospedador por el virus no produce enfermedad o sólo cuadros muy leves como es el caso de los virus herpes. En otras ocasiones la infección viral es fulminante y mata a un gran porcentaje de los sujetos infectados en días, como en el caso del Ebola. En el caso de otros virus como el VIH se dan situaciones intermedias en la que el hospedador es infectado crónicamente, lo que permite el contagio a otros sujetos y la propagación del virus en la especie elegida.
Es importante comprender que un virus no puede vivir aisladamente fuera de una célula a la que tiene que infectar para poder multiplicarse. Por este motivo los mecanismos de adaptación de todos los virus a su célula diana son especialmente sofisticados, producto de millones de años de evolución adaptativa entre virus y células. Para responder a la amenaza que suponen los virus una vez adaptados a infectar nuestras células, los organismos complejos han desarrollado a lo largo de la evolución un sistema especialmente sofisticado para controlar las infecciones virales: el sistema inmune.
Por lo tanto, en la relación virus-hospedador debemos considerar dos niveles: un microcosmos que viene dado por la interacción virus-célula y un macrocosmos en el que poblaciones formadas por miles de millones de partículas virales se enfrentan a la respuesta del sistema inmunológico. Para sobrevivir y multiplicarse en el sujeto infectado los virus deben atravesar esta doble barrera celular e inmune. En el caso del VIH éste debe por una parte desarrollar mecanismos eficaces de adaptación al linfocito CD4 y por otra deberá ser capaz de «sortear» o «evadir» esa segunda gran barrera que representa la respuesta inmunológica.
A continuación se hace una breve introducción al funcionamiento del sistema inmunológico y se describen los elementos que median la inmunidad antiviral. A continuación se analiza el ciclo de infección del VIH y la respuesta inmune generada frente a la infección. Por último se exponen las estrategias de «escape» viral a la respuesta inmune y las posibilidades de inmunopotenciación de la misma con el fín de controlar la replicación viral.