El hígado es un órgano de vital importancia que interviene en múltiples procesos de nuestro organismo, siendo considerado como un gran laboratorio. Sus funciones son demasiado numerosas pero principalmente está involucrado en el metaboli , ayuda con la digestión de los alimentos, segrega hormonas importantes, y participa en las reacciones químicas que tienen lugar en las células del cuerpo, incluyendo la desintoxicación de muchos medicamentos que se utilizan para tratar el VIH. Lamentablemente, los medicamentos antirretrovirales pueden provocar daño hepático, lo que evita que el hígado funcione adecuadamente.
Casi todos los inhibidores de la proteasa pueden causar daño, pero por lo general sólo se detecta en personas que padecen hepatitis B o C crónica. La nevirapina puede ser perjudicial para el hígado, especialmente en mujeres con recuentos células CD4 altos. La estavudina y la zidovudina también pueden ser perjudiciales, especialmente si también se padece de acidosis láctica. Otros medicamentos comúnmente utilizados por las personas seropositivas, tales como medicamentos par a reducir el colesterol, también pueden causar toxicidad en el hígado. Pero existen formas de reducir el riesgo y proteger el hígado.
* Vacunarse. El enfermo debe hacerse la prueba de la hepatitis A, B y C y vacunarse. Si ya tiene hepatitis B o C crónica, el experto es el que debe decidir el tratamiento a seguir.
* Evitar el alcohol y las drogas. El alcohol puede provocar cirrosis y las drogas pueden dañar seriamente el hígado, sobre todo si se padece de hepatitis B o C crónica.
* Usar acetaminofeno para aliviar el dolor y reducir la fiebre pero con moderación. Si el paciente sufre de hepatitis crónica, no hay que tomarlo en ningún caso.
* Si el paciente ya está medicándose para la hepatitis B, debe seguir así. La interrupción del tratamiento puede causar erupciones peligrosas.
Existen algunos expertos que recomiendan el uso de terapias naturales para proteger el hígado pero los datos de un efecto real son irregulares. Incluso existen algunos productos naturales que pueden ser dañinos para el hígado. Cuando el hígado se daña, éste no puede cumplir adecuadamente con todas sus importantes funciones. Dado que es posible que no haya síntomas evidentes de daño hepático, es importante que se controle su estado con visitas de control regulares y pruebas de laboratorio. Colaborar con el médico, una buena nutrición y un estilo de vida sano será beneficioso para proteger este órgano.