El niño debe recuperar su peso de nacimiento dentro de los primeros 10 días. Si esto no ocurre, se debe revisar la técnica de amamantamiento, observando especialmente el acoplamiento boca – pecho y la frecuencia y duración de las mamadas. Cuando se hace el amamantamiento con la técnica correcta y según las necesidades del niño, el incremento pondo-estatural será el óptimo para ese niño según sus propias características genéticas. Este es el indicador más seguro de una lactancia adecuada.