El diagnóstico es clínico, ya que ningún dato analítico ni radiológico tiene valor diagnóstico. El antecedente de infección (si existe), junto con la distribución característica de la artropatía y los síntomas extraarticulares asociados, sirven para establecer el diagnóstico de ARe (MIR 02-03, 222).
Se debe establecer diagnóstico diferencial preferentemente con la artritis gonocócia y la psoriasis.
1. Gonococia diseminada: no afecta al esqueleto axial, los síntomas articulares se localizan tanto en las extremidades inferiores como en las superiores, es posible cultivar el gonococo en la sangre, piel y la sinovial, las lesiones vesiculosas se encuentran por todo el cuerpo y responde al tratamiento antibiótico.
2. Artritis psoriásica: el comienzo es paulatino, afecta a miembros superiores y no se asocia a aftas orales, uretritis ni síntomas intestinales.