se propone su uso como tratamiento potenciador de los fármacos antidepresivos; hay trabajos que proponen su utilidad en el trastorno disfórico premenstrual y para distinguir entre una demencia real (que empeora con la privación) y una pseudodemencia depresiva (que mejora con la privación). En general, el efecto dura poco tiempo y debe complementarse con antidepresivos.