La causa más frecuente son las infecciones. La mayoría se transmiten vía oro-fecal. Algunas pueden ser por aerosoles (virus Norwalk, rotavirus) o vía sexual. Las diarreas víricas suelen ser acuosas, autolimitadas y sin productos patológicos. En niños, la causa más frecuente es el rotavirus. En adultos, se debe pensar en virus Norwalk. Dentro de las diarreas bacterianas, cabe distinguir varios tipos.
Ver tabla 18 en la siguiente página.
COMPLICACIONES ESPECIALES.
Síndrome hemolítico urémico. Shigella, Campylobacter y E. coli enterohemorrágica (O157: H7).
Sd. Guillain Barré: Por C. jejuni.
Sd. Reiter: Yersinia (también otros géneros).
Colonización de aneurismas: Salmonella.
DIAGNÓSTICO.
La mayoría no precisan prueba alguna, pues suelen autolimitarse. El coprocultivo identificaría el germen causal.
TRATAMIENTO.
La mayoría son autolimitadas y no precisan tratamiento antibiótico. Suele bastar con reposo e hidratación. Indicaciones para usar antibióticos.
Diarreas por Shigella, colitis pseudomembranosa, cólera o parasitosis (Giardia, amebiasis).
Pacientes con afectación clínica severa.
Inmunocomprometidos, ancianos, prótesis valvulares o endovasculares, anemia hemolítica.
Como tratamiento empírico, es útil el ciprofloxacino. No obstante, si se conoce la etiología puede precisarse más (ver formas especiales). Recuerda que el tratamiento del C. jejuni es eritromicina. Deben evitarse los antidiarreicos (loperamida, codeína), pues dificultan la eliminación bacteriana.