Es razonable que muchos adolescentes presenten falta de interés en algunas áreas pero no de modo generalizado. Por otra parte, esta falta de interés la demuestran en el rendimiento escolar y la mala relación con los padres como síntomas.
Estas manifestaciones dicen que algo no anda bien, y pueden a menudo ser formas de pedir ayuda y por lo tanto, es necesario prestarles atención. Así mismo, cuando ya se comienza a sentir que esto puede empeorar, es necesario consultar con un especialista que trate todas las alternativas posibles para ayudarlo, tanto a los padres como al hijo en problema.
Así, es recomendable que un psicólogo pueda hacer una evaluación completa de los aspectos cognitivos y afectivos. Es posible que también se requiera interconsultas a otros especialistas, por ejemplo psiquiatra o psicopedagogo.
En este caso, parece especialmente importante la evaluación de los aspectos emocionales y familiares. Luego de ello se podrá iniciar un tratamiento.
Lo más importante es estar atento y observarlos para no caer en situaciones de riesgo, o enfermedades como las adicciones o la depresión.