El conocimiento de esta entidad es relativamente reciente y ha estado sujeto a diversas clasificaciones durante los últimos años. Se han agrupado bajo un perfil clínico intentando desvelar los posibles factores etiológicos, bajo un perfil histopatológico y, más recientemente, bajo un punto de vista de distribución anatómica. Esta última es, probablemente, la que se imponga en los próximos años y se basa en el reconocimiento de los bronquiolos como zona de transición entre los bronquios y los alvéolos, asumiendo que las afecciones de ambos compartimentos se pueden extender a la zona bronquiolar. Reconoce tres categorías: 1) la bronquiolitis primaria constituida por enfermedades que se inician y afectan casi exclusivamente a los bronquiolos, en este caso primaria no es sinónimo de idiopática; 2) la bronquiolitis ligada a enfermedad parenquimatosa pulmonar; 3) la bronquiolitis ligada a enfermedad de las vías aéreas gruesas.. Las bronquiolitis del último grupo tienen escasa relevancia clínica ante los síntomas generados en los bronquios de mayor diámetro. A continuación, se abordan las bronquiolitis de mayor importancia clínica.