– Echar agua fría en la zona quemada, excepto en las quemaduras eléctricas.
– Sacar la ropa de la zona quemada y cubrirla con un paño limpio.
– Acudir inmediatamente a un servicio de urgencia.
– En el caso de una quemadura eléctrica lo primero es cortar la electricidad, antes de sacar al niño, ya que el adulto se puede quemar también y ambos corren el riesgo de electrocutarse. Jamás se debe echar agua.
– No aplicar ningún medicamento porque se puede contaminar la lesión. El especialista del servicio de urgencia destinará el tratamiento adecuado.