En la bulimia se asocian episodios de ingestión de grandes cantidades de comida de una manera incontrolada, con una conciencia de que los hábitos alimentarios son anormales, un temor a no poder interrumpir la toma de alimento voluntariamente y sentimientos depresivos tras el acto. Los episodios bulímicos se siguen de vómitos, con o sin ingestión de laxantes. Es característico que guarden secreto acerca de la secuencia ingesta/vómito. La pérdida de peso no es tan intensa como en la anorexia; la mitad de las pacientes continúan menstruando. Pueden ocurrir hipopotasemia y alcalosis metabólica.
EVOLUCIÓN. El curso de la anorexia y de la bulimia es variable. La mortalidad es aproximadamente del S6 %, siendo las principales causas la desnutrición y el suicidio. Signos que empeoran el pronóstico son el comienzo después de los 20 años, la larga duración de la enfermedad, vómitos persistentes, pérdida extrema de peso y depresión significativa.
TRATAMIENTO. No existe un tratamiento específico. El tratamiento de sostén combina psicoterapia, orientación familiar y hospitalización para el aporte nutricional si existen una desnutrición grave o hipopotasemia, hipotensión o hiperazoemia prerrenal. Se pueden utilizar los antidepresivos con cierto éxito. El tratamiento se plantea a largo plazo, está salpicado de fracasos, y requiere perseverancia por parte del sujeto, la familia y el médico.