Cómo enseñar hábitos y modales a los niños

febrero 15, 2011 4 min
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Estas costumbres, además de regular las relaciones sociales, dan orden y seguridad a los niños.

«Por favor», «gracias» y «de nada», son palabras consideras por algunos mágicas, ya que transmiten cooperación, agradecimiento y respeto hacia los demás.

Anamaría Dávila, psicóloga de Clínica Alemana, explica que los modales, al igual que cualquier hábito, se deben establecer tempranamente y se van adquiriendo a fuerza de costumbre. «Así como el lavado de dientes requiere inicialmente de una estricta supervisión, la adquisición de buenos modales también se obtiene a través de una permanente presencia del adulto: enseñando, recordando, mostrando. Esto se aplica para conductas como saludar, despedirse, dar las gracias, pedir por favor, comer adecuadamente, ordenar sus pertenencias, respetar a los demás, etc».

Los principales referentes para aprender buenos modales son los adultos a cargo del cuidado de los niños. Por lo tanto, los padres juegan un rol importantísimo como modelos. No se puede pretender inculcar hábitos o actitudes de respeto y consideración hacia otros si no se enseña con ejemplos y consistencia. Los buenos modales pueden ir adquiriéndose junto con el lenguaje.

Es importante regular constantemente este tipo de comportamientos, recordándoles a los niños la importancia de agradecer, pedir por favor, comer bien, ordenar y hacerse responsable de sus pertenencias. La rutina diaria y la vida cotidiana dan la oportunidad para ejercitar estos buenos modales. Lo importante es ser consistentes y perseverantes en la educación.

A través de la enseñanza de estas conductas y actitudes, se van transmitiendo valores fundamentales de respeto y cortesía, a la vez que se estímula el desarrollo de la capacidad de empatía.

Es importante recordar que retar o castigar no es la mejor opción, lo ideal es mostrar con el ejemplo, felicitar y repetir cuantas veces sea necesario lo que interesa enseñar. «Como en todo aprendizaje, el refuerzo positivo, el estímulo y el cariño son siempre mejores aliados que el reto, la crítica y el castigo. Es fácil inculcar buenos modales y cortesía siendo amables y estimulantes con los niños», dice la psicóloga

Algunos hábitos de sueño, higiene y alimentación suelen estar asociados a ciertos horarios e, incluso, se facilita su establecimiento cuando hay referentes temporales que guían. Un claro ejemplo de esto son los hábitos que se relacionan con el ciclo del día y la noche. Los hábitos dan orden y estructura a los niños y éstos a su vez seguridad.

Es importante que los deberes y responsabilidades que se quieran inculcar dependan de la edad del niño, de sus habilidades y capacidades, de modo que estén realmente a su alcance. «A un niño de 2 años no se le puede pedir que tienda su cama o lave la loza, pero sí podemos pedirle que nos ayude a recoger la ropa, a acomodar cojines o a guardar cucharas. A medida que crezca, podemos ir dándoles más responsabilidades en cada una de las tareas de las cuales pretendemos hacerlos responsable, estableciendo paulatinamente la noción de «cooperación», «reciprocidad» y «respeto hacia los demás»», explica la psicóloga.

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Salud y Vida Sana

Contenido revisado y publicado en Todo en Salud.

Un comentario

  1. hola me parece muy bueno yo estoy tratando de llevarlo a cabo con mis hijos solo que soy muy dura tratare de hacerlo mejor es muy bueno tu enseñanza si todos los padres lo hicieran tendriamos un mundo mucho mejor con hijos bien formados y eguros de si mismo.
    Dios le bendiga porque también necesitamos de el para criar a nuetros hijos .

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