- 8 patatas de tamaño mediano.
- Unos ramilletes de coliflor.
- 1/4 de taza de queso blanco, muy fresco.
- 2 cucharadas soperas de nata líquida.
- Cebollino.
- Perejil.
- Sal y pimienta.
Se procurará que las patatas sean todas de tamaño mediano y semejante. Se cuecen sin pelar, se escurren y se dejan enfriar para poder pelarlas cómodamente, se cortan en rodajas y se llevan a la ensaladera. Se separa la coliflor en pequeñas ramitas, que se echan en la ensaladera, pelando ligeramente los troncos.
En un cuenco aparte se mezcla el queso blanco con la nata líquida y se añade abundante cebollino picado. Se vierte esta mezcla en la ensaladera y se mezcla bien. En el momento de servir, se espolvorea con perejil picado. Puede servirse tibia o bien, dependiendo de la estación del año, fría después de estar un tiempo en la nevera.
